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R15 LOS ASESINOS DE LA MASCARA ROJA

PERSONAJESEditar

Esteban Siller, Roberto Araya, Mauricio Álvarez, Ricardo Lezama

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICAEditar

  • Río de Janeiro, Brasil
  • Territorio Tapuyo, Pará, Brasil
  • Río Chambivas, Pará, Brasil
  • Prainó, Pará, Brasil
  • Maracaibo, Venezuela
  • Mar Caribe
  • Isla Mujeres, México
  • Chichén Itzá, México
  • Mérida, México
  • México, México
  • Fort Lindon, California, Estados Unidos
  • Los Ángeles, California, Estados Unidos
  • Nueva York, Nueva York, Estados Unidos
  • Niagara Falls, Nueva York, Estados Unidos
  • Océano Atlántico
  • Londres, Inglaterra
  • Birmingham, Inglaterra
  • Liverpool, Inglaterra
  • Lisboa, Portugal
  • Tánger, Marruecos

ARGUMENTOEditar

Luigi Giovanni, un antiguo amigo de Kalimán experto en explosivos se ha aliado a una banda de criminales, la Organización de la Máscara Roja, y junto a Sebastián San Pietro y Greta Gary roba unas esmeraldas del Banco Central del Brasil en Río de Janeiro. Kalimán sospecha que algo raro ocurre con Giovanni ante su actitud evasiva, lo sigue, y lo descubre cobrando el pago que le da la organización criminal. Atormentado por los remordimientos y enamorado de Greta Gary, Giovanni quiere huir con ella y abandonar la organización. Gary lo invita a su habitación de hotel, pero allí lo espera San Pietro, quien lo acusa de traición e intenta asesinarlo. Giovanni logra escapar y se resuelve a pedir ayuda a Kalimán. San Pietro averigua por la organización que Kalimán es peligroso, y decide vigilarlo de cerca. Giovanni cita a Kalimán en el Corcovado, pero San Pietro vigila a Kalimán, lo sigue y así descubre el paradero de Giovanni. En el Corcovado, San Pietro desajusta los frenos del auto de Kalimán y luego asesina a Luigi Giovanni de un tiro. Kalimán examina el cadáver de Giovanni y encuentra la llave de un casillero del aeropuerto y luego intenta perseguir a San Pietro, pero su auto se estrella. Sobrevive el accidente, regresa a su hotel, y luego va al aeropuerto a ver que hay en el casillero.

Greta Gary, quien lo ha estado siguiendo desde que regresó a su hotel, se presenta como la hija de Giovanni. En el casillero hay un fragmento de moneda, que Gary dice abrirá una caja con el testamento de Giovanni que éste guardaba en la oficina de su abogado, Sebastián San Pietro. Van a la oficina de San Pietro donde abren una caja que contiene documentos relacionados con la organización de la Máscara Roja. Cuando Kalimán va a leerlos, Sebastián lo ataca a él y a Solín a traición y se guarda la fracción de moneda. Va a matarlos pero el capitán de la policía Yalma Duneiro llega a la oficina, había estado siguiendo a Kalimán desde el asesinato de Giovanni en el Corcovado. San Pietro logra esconder a Kalimán y Solín antes de que Duneiro los descubra, y cuando Kalimán despierta descubre la complicidad de Greta. Los meten en un automóvil y los llevan a una bodega cerca de los muelles, donde piensan será más fácil matarlos. Un tercer cómplice, un piloto, Romero, se encuentra con ellos, y una vez que San Pietro y Gary se han ido intenta matar a Kalimán, pero es vencido en una lucha cuerpo a cuerpo. Romero confiesa a Kalimán los planes de Gary y San Pietro: piensan abandonar el Brasil en un hidroavión rumbo a Venezuela. Romero logra escapar y se encuentra con Gary y San Pietro, abordando los tres el hidroavión. Kalimán y Solín van escondidos en el compartimiento de equipajes.

Durante el vuelo Gary y San Pietro reciben órdenes por radio del jefe de la Máscara Roja, deben cambiar de rumbo y volar sobre las selvas del Amazonas. Kalimán y Solín mientras tanto buscan infructuosamente las esmeraldas en el compartimiento de equipajes. No están allí, Greta Gary las lleva en un maletín cerca de ella. Kalimán y Solín deciden atacar, y confrontan a los otros pasajeros del avión. Romero da un rápido viraje y Kalimán y Solín pierden su ventaja. San Pietro lanza a Solín al vacío por la portezuela del hidroavión, Kalimán salta inmediatamente tras de él, lo agarra, y abre un paracaídas que se había puesto antes como prevención. Caen en plena selva del Amazonas. Gary y San Pietro, siguiendo las instrucciones de la Máscara Roja, tiran las esmeraldas sobre un lugar de la selva preestablecido, y continúan su viaje hacia Maracaibo.

Kalimán y Solín caen en tierras de los indios tapuyos, una tribu que desconfía profundamente del hombre blanco. Deciden caminar hacia el río Chambivas, esperando llegar eventualmente a la costa y así volver a la civilización. Una tribu de tapuyos los descubre, y amenazándolos con flechas impregnadas con curare los lleva prisioneros a su aldea. Con batir de tambores, y luego incendiando la choza en donde Kalimán y Solín están prisioneros los tapuyos intentan asustarlos para que intenten huir y ellos tengan una excusa para matarlos a flechazos. Kalimán conoce la cultura tapuya y rehusa salir, aún cuando la choza se quema alrededor de él y Solín. Sobreviven el incendio, y descubren que el poblado tapuyo entero se había parapetado alrededor de la choza incendiada. Kalimán hace una demostración de fuerza partiendo un grueso tronco de árbol con un golpe de karate que impresiona a la mayoría de la tribu pero que enfurece al jefe. Mientras tanto, la hija del jefe de los tapuyos, una nativa llamada Ixtakumá, muestra signos de vivo interés por Kalimán. El jefe tapuyo propone entonces a Kalimán pasar la "prueba del fuego", si lo hace le dará la libertad. La prueba de fuego consiste en caminar sobre una larga plataforma de carbones ardientes. Kalimán pasa la prueba, pero el jefe tapuyo dice que aunque Kalimán está libre, Solín no lo está; Solín también tiene que pasar la prueba de fuego. Termina haciéndolo bajo el dominio hipnótico de Kalimán, y el jefe tapuyo no tiene más remedio que dejarlos libres.

Mientras tanto, Sebastián San Pietro, Greta Gary y Romero Carrasco han llegado a Venezuela. El hidroavión amariza en el Lago de Maracaibo y son recibidos por un grupo de personas que parecen ser la policía. Romero amaga disparar sobre ellos, pero es herido en un brazo de un balazo. Los llevan aparentemente prisioneros a puerto, y en un extraño subterráneo Romero es asesinado a balazos disparados a quemarropa. San Pietro y Gary, aterrorizados, son llevados a una sala donde se sorprenden al escuchar la voz de la Máscara Roja explicando que no están en manos de la policía y que Romero ya no era necesario para los planes de la organización. Además les dice que estén preparados, pronto se dará otro golpe en Maracaibo. Luego son llevados a un lujoso hotel.

Kalimán y Solín llegan a orillas del río Chambivas, donde piensan hacer una balsa y continuar su viaje hacia el mar. Sin embargo, durante la noche se sorprenden al descubrir a Ixtakumá, la hija del jefe tapuyo, en su campamento; ella los ha seguido desde su aldea y quiere convertirse en la esposa de Kalimán. Este rehusa inicialmente los avances amorosos de Ixtakumá, y ella desaparece entre la selva. El jefe tapuyo, descubriendo la desaparición de su hija, persigue a Kalimán y Solín, y estos tienen que saltar al río entre una nube de flechas. La corriente del río es poderosa, y Solín y el mismo Kalimán tienen problemas para mantenerse a flote. Son salvados por Ixtakumá, quien roba una canoa de su tribu y rescata a Kalimán y Solín de las aguas del río. Los tres prosiguen su camino aguas abajo.

Llegando a un claro, Kalimán, Solín e Ixtakumá descubren un jaguar que ha sido atrapado en una trampa metálica. Kalimán va a liberarlo, y descubre que su dueño es un cazador llamado Mateo Ranger. Kalimán compra el jaguar a Ranger y lo deja en libertad, y luego le propone al cazador un negocio: le entregará su valiosa esmeralda si Ranger acepta llevarlos a los tres en su barco al puerto de Prainó, en la costa brasileña. Ranger no acepta inmediatamente y dice que quiere pensarlo; en realidad se siente atraído por Ixtakumá y quiere convencer a Kalimán de que se la entregue. Kalimán no acepta, y Ranger, muy bebido, decide arrebatársela. Luego de una pelea en la que Ranger dispara sobre Kalimán, el cazador es vencido y atado de pies y manos toda la noche. Al otro día Kalimán suelta al cazador y renueva su proposición, y Mateo Ranger acepta. Río abajo, la hélice del barco de Ranger se enreda entre plantas acuáticas, y Kalimán tiene que saltar al agua a desenredarla. Es atacado por un cardumen de pirañas, pero antes de que puedan devorarlo Mateo Ranger interviene tirando un gigantesco trozo de carne de jabalí sangrante al agua para desviar la atención de las pirañas. Con esta acción en favor de Kalimán, Ranger empieza a ganar los favores de Ixtakumá, y cuando días después llegan al puerto de Prainó está ya enamorada de él. Ixtakumá decide regresar con Ranger a la selva, mientras Kalimán y Solín continúan su viaje hacia Maracaibo.

Sebastián San Pietro y Greta Gary reciben un mensaje de la Máscara Roja ordenándoles visitar el casino de Maracaibo. Allí Greta conoce a un hombre misterioso y excéntrico que dice llamarse Tomás Koch, pero no logra hacer contacto con los miembros de la organización. Lo mismo sucede después de una visita al hipódromo, nadie intenta hacer contacto con Gary y San Pietro. Sin embargo, cuando Greta Gary regresa a su habitación de hotel después de su visita al hipódromo encuentra a Tomás Koch esperándola, y este le entrega un paquete para San Pietro que deberá abrir al otro día a una hora preestablecida. El paquete resulta ser una grabación de la voz de la Máscara Roja que le da instrucciones a él y a Gary de lo que deberán hacer.

Kalimán y Solín llegan a Maracaibo, y descubren a Greta Gary en el lobby del Hotel Tropicana. Kalimán le hace llegar a Gary una orquídea de manos de un mozo que resulta no ser otro que Tomás Koch, así Gary y San Pietro se enteran que Kalimán no ha muerto. Aún sabiendo que Kalimán vigila deciden llevar a cabo el plan ordenado por la Máscara Roja, y al otro día San Pietro se encamina al Banco del País llevando un maletín negro. Entrando al banco se encamina hacia una casilla en particular, donde se sorprende al descubrir a Tomás Koch haciendo las funciones de cajero. Le entrega a Koch el maletín negro, e inmediatamente recibe de él otro maletín idéntico pero lleno de dinero, 500 000 dólares en billetes. Kalimán vigila sin comprender lo que ocurre, y Koch le ordena a San Pietro ir hacia los baños y escapar a la calle por una ventana para burlar a Kalimán. Cuando Kalimán descubre la fuga de San Pietro vuelve sobre sus pasos e interroga a una empleada del hotel acerca de la identidad del cajero que acaba de irse. Ella le dice que su nombre es Mateo Lemus, y que ha trabajado en el banco por dieciocho meses. Kalimán alcanza a ver a Koch/Lemus entrar a un vehículo, y para seguirlo roba la motocicleta de un policía de tránsito. Sin embargo Koch se da cuenta de que es perseguido, y estacionando su vehículo a pocos metros de una bocacalle causa que Kalimán y Solín tengan un estrepitoso accidente. Koch sale de su vehículo acompañado de tres guardaespaldas y le revela a Kalimán que su nombre verdadero es Julius Fleming y que piensa abordar un barco junto a sus cómplices Greta Gary y Sebastián San Pietro. Mientras él mismo escapa, le ordena a sus tres guardaespaldas que asesinen a Kalimán y a Solín, pero Kalimán vence a los guardaespaldas y logra abordar el barco minutos antes de que zarpe.

Kalimán y Solín descubren la habitación de Gary y San Pietro en el barco y forzan la cerradura para entrar. Fleming los ve e informa al capitán Augusto Hartinger, quien los atrapa hurgando en el equipaje de San Pietro. Kalimán dice que son amigos de San Pietro, y para probarlo accede en ser llevado a presencia de este. Cuando Gary y San Pietro ven llegar a Kalimán y Solín en compañía del capitán corroboran la explicación de Kalimán, no queriendo verse en líos con la justicia. Kalimán y Greta Gary pasan una agradable velada en el barco. San Pietro, enfurecido, intenta asesinar a Kalimán, pero Fleming lo impide, diciéndole que tiene un plan mejor que le explicará más tarde en su camarote. Ven pasar al capitán Hartinger, y Fleming le dice que Kalimán es un aventurero que está seduciendo a la esposa de su amigo, San Pietro.

Más tarde, Fleming, Gary y San Pietro se reúnen en el camarote de este último. Fleming lleva una grabadora con instrucciones de la Máscara Roja que dice recibió de un aduanero en el puerto de Maracaibo. En el mensaje la Máscara Roja ordena a San Pietro entregarle el maletín con los 500 000 dólares a Fleming. Además le informa a San Pietro que debido a que ha cometido demasiados errores ahora será eliminado. Aterrorizado, San Pietro obedece y entrega el dinero a Fleming, y luego es asesinado por este con dos disparos a quemarropa. Fleming deposita su revólver cuidadosamente limpiado de huellas digitales junto al cadáver y hurga en sus bolsillos encontrando la fracción de moneda que lo convierte en uno de los jefes máximos de la organización de la Máscara Roja. Ordena entonces a Greta Gary llamar por teléfono a Kalimán, mientras Fleming mismo va a su propia habitación a esconder el dinero y luego llama al capitán Hartinger. Cuando este llega a la habitación de San Pietro descubre su cadáver, y tanto Fleming como Gary aseguran que Kalimán fue su asesino. Kalimán y Solín son entonces encarcelados en un calabozo cerca a la sala de máquinas.

Fleming se percata de que alguien ha dejado un maletín en su habitación, y cuando lo examina descubre una cantidad considerable de dinamita. Más tarde encuentra una grabadora con otro mensaje de la Máscara Roja: él y Greta Gary deben hacer estallar la dinamita en la sala de máquinas del barco a las 2:30 de la mañana y causar un naufragio. Kalimán mientras tanto se entrevista con el capitán Hartinger, quien a pesar de creer en su inocencia se rehusa a dejarlo libre. Sin embargo, durante la conversación Hartinger le revela a Kalimán que el barco lleva más de 5 millones de dólares en diamantes. Kalimán, presintiendo un peligro esa noche decide escapar y ataca al marino que guarda el calabozo con un dardo somnífero. Luego forza la cerradura del calabozo y sube a cubierta. Julius Fleming ha colocado la carga de dinamita y espera cerca de uno de los botes salvavidas a que estalle. Cuando Fleming ve a Kalimán escapa corriendo, y Greta Gary, temerosa de lo que va a suceder, informa a Kalimán que hay una bomba en el barco. Kalimán ordena a Solín ir a informar al capitán Hartinger, mientras él mismo suena la alarma y va a la sala de máquinas a intentar desactivar la bomba.

Llega demasiado tarde y la dinamita estalla abriendo un gigantesco boquete a un lado del barco por el que el agua entra a torrentes, el naufragio es inevitable. Los pasajeros corren hacia los botes salvavidas, mientras el capitán Hartinger trata desesperadamente de hacer una llamada de auxilio. Kalimán ayuda a salir a varios marinos de la sala de máquinas, pero ha quedado muy mal herido por la explosión. Cuando finalmente el barco se hunde, el capitán Hartinger obliga a Solín a abordar uno de los botes salvavidas. No hay huellas de Kalimán. En otro bote van Greta Gary y Julius Fleming, este último llevando el botín del robo al banco de Maracaibo.

Mientras tanto, un submarino comandado por el capitán Jan Scarlo, otro miembro de la organización, navega por las aguas del Caribe. Siguiendo las órdenes de la Máscara Roja va al sitio del naufragio, y hombres-rana armados de sopletes submarinos abren la caja fuerte del barco hundido y roban los diamantes y otras joyas de los pasajeros.

La noche transcurre sin que se tengan noticias de Kalimán. Un barco mercante mexicano ha escuchado la llamada de auxilio del "Atlanta" y se desvía de su ruta para rescatar a los náufragos. Desde la cubierta del barco mercante, Solín descubre a Kalimán, quien ha pasado la noche muy mal herido aferrado a unos maderos restos del naufragio que flotan a la deriva. Kalimán es rescatado, pero no recobra el conocimiento. Las horas pasan, y el capitán Hartinger interroga a Solín acerca de los detalles de su investigación contra los miembros de la organización de la Máscara Roja. Después de que Solín ha pasado muchas horas al lado del lecho de Kalimán, el capitán del barco mercader, Julio Antonio Ramírez, insiste en que Solín duerma unas horas y lo lleva a su camarote, donde lo encierra por su propia seguridad. Luego, en una conversación aparentemente inocente Fleming averigua del capitán Ramírez la localización de la habitación de Kalimán.

Aprovechando que Kalimán se ha quedado solo, Fleming y Gary intentan asesinarlo ahogándolo con una almohada, pero el capitán Ramírez llega a tiempo de impedir el asesinato. Ahora sospecha de Fleming y Gary, y decide entrevistarse con el capitán Hartinger quien lo pone al tanto de las acusaciones de Solín. Ramírez vuelve a su camarote a entrevistarse con Solín, y descubre que el niño ha escapado. Fleming y Gary regresan a la habitación de Kalimán, atacan al médico y cortan las venas del antebrazo derecho de Kalimán, dejando el cuchillo al lado de la mano izquierda; quieren aparentar un suicidio. Luego vuelven a sus habitaciones. La hemorragia causada por Fleming resulta ser beneficiosa para Kalimán y le descongestiona el cerebro, permitiéndole salir del coma. Solín llega al lado de su amigo, y los dos van a las habitaciones de Fleming dejando un rastro de sangre que es seguido por los dos capitanes. Kalimán, ya recuperado, desarma fácilmente a Fleming y encuentra el botín del robo al banco de Maracaibo escondido en su chaqueta; cuando llegan los dos capitanes ya tiene pruebas para encarcelar al delincuente. Greta Gary está presente, pero no opone resistencia. Julius Fleming es llevado al calabozo del barco.

Antes de llegar a puerto un marino informa al capitán Ramírez que Julius Fleming se ha suicidado ingiriendo una cápsula envenenada. Kalimán hurga en sus ropas y encuentra la fracción de moneda. Urde entonces un plan para desenmascarar a los jefes de la organización de la Máscara Roja: se hará pasar por Julius Fleming cuando lleguen a México. Los dos capitanes acceden a interceder por él ante las autoridades mexicanas en Isla Mujeres, y Kalimán va a tratar de convencer a Greta Gary de que lo acompañe en su misión. Ella accede, dado que la alternativa es pasar muchos años en prisión; además se siente fuertemente atraída hacia Kalimán y quiere pasar más tiempo con él. Cuando llegan a puerto, las autoridades mexicanas acceden a que Kalimán lleve con él los 500 000 dólares, aunque solo después de haber anotado los números de serie de los billetes.

Cuando Kalimán, Solín y Greta Gary desembarcan son esperados por un hombre llamado Alex Gorik que se presenta como guía turístico. Kalimán asume su papel de Julius Fleming y se muestra intencionalmente arrogante y grosero con él, negándose a aceptar cualquier ayuda. Gorik se estraña de la presencia de Solín acompañando a Kalimán y a Greta Gary. En el hotel en el que se hospedan, Kalimán alardea de su riqueza, esperando atraer así la mayor atención posible. Gorik entra a la habitación de Kalimán y sus amigos cuando ellos no están y deja un mensaje de la Máscara Roja en una grabadora en el que se les ordena entregar el dinero a un agente de la organización que se identificará ante ellos en un sitio preestablecido. Ese agente resulta ser el mismo Gorik, quien ha desarrollado una profunda antipatía por Kalimán e intentando intimidarlo dispara sobre él en el lugar de la cita. Kalimán no se deja amedrentar y le hace frente, desarmándolo. Después de establecer sus respectivas identidades por medio de fragmentos de moneda (Alex Gorik resulta ser el jefe de la división Centroamérica de la organización), Kalimán explica que lleva a Solín para levantar menos sospechas, pues así los tres parecen ser una familia. Luego entrega el dinero a Gorik y siguiendo las instrucciones de la Máscara Roja parte rumbo a Chichén Itzá, donde se le ha informado que tiene una cita.

A su llegada a las costas de Yucatán, Kalimán, Greta y Solín son recibidos por un hombre que resulta ser Ramiro Cuevas, un agente de la policía mexicana que los lleva a Chichén Itzá y los mantiene informados del seguimiento que la policía le hace a Alex Gorik, quien ahora ha sido identificado como miembro de la organización por Kalimán. A su llegada a Chichén Itzá visitan las ruinas, pero antes de la hora de la cita son atacados por Gorik, quien quiere vengarse de la humillación causada por el supuesto Fleming. Solín es empujado al cenote sagrado del sitio arqueológico y Kalimán tiene que lanzarse a salvarlo en vez de capturar al asesino. Después de que Solín es rescatado acuden a la cita, y descubren que Alex Gorik ha sido asesinado con una máscara roja de plástico que le impide respirar. Su asesino es el capitán Jan Scarlo, el mismo hombre que recogiera en su submarino el botín del barco hundido. Scarlo se presenta ante Kalimán con la misma fracción de moneda que antes tuviera Gorik, y le explica que la organización decidió eliminar a Gorik porque éste intentó quedarse con los 500 000 dólares del robo al banco de Maracaibo y traicionar a la organización. Luego, les ordena a Kalimán y a sus amigos transladarse a Mérida y desde allí en avión a la ciudad de México, donde recibirán nuevas órdenes. Cuando Scarlo se va, Kalimán se entrevista con Ramiro Cuevas, quien lo lleva al aeropuerto de Mérida y se despide de él.

En el vuelo de Mérida a la ciudad de México, Greta Gary nota a un hombre que lleva una gabardina oscura que no cesa de vigilarlos. En México son recibidos por una linda agente de turismo llamada Patricia González, quien les recomienda un hotel; el hombre de la gabardina se hospeda en el mismo hotel que Kalimán en una habitación inmediatamente encima de la suya. Alguien deja una grabadora a la entrada de la habitación de Kalimán, y descubren que la Máscara Roja les ordena visitar el Museo Nacional de Antropología. Allí encuentran tanto al hombre de la gabardina como a Patricia González, quien guía a un grupo de turistas. Solín encuentra una nota en su bolsillo en la que se les ordena regresar a su hotel, la cita no ha podido cumplirse. Cuando llegan a sus habitaciones descubren el cadáver del hombre de la gabardina sentado en un sillón, lleva puesta una máscara roja. Su asesino todavía está ahí, se trata de Patricia González quien se identifica ante ellos como la nueva jefa de la división Centroamérica de la organización. El hombre resulta ser el comandante Pablo Venegas, un agente secreto de la policía mexicana al que González se vio obligada a eliminar. González hace subir a dos de sus agentes, quienes se llevan el cadáver de Venegas, y ordena a Kalimán acudir a una cita esa noche en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

Algo más tarde, se le solicita a Kalimán bajar a recepción. De camino allí, el ascensor en el que va se para entre dos pisos y el ascensorista le revela a Kalimán que él es el coronel Arturo Mendoza del servicio secreto mexicano. Kalimán le informa del asesinato de su colega Pablo Venegas, y Mendoza le dice que sus agentes han seguido a los hombres que se llevaron el cadáver; ahora están en manos de la policía y le solicita a Kalimán que vaya a identificarlos. Kalimán, Solín y Greta Gary van a la comandancia del servicio secreto y allí identifican a los criminales.

Esa noche, en la Plaza de las Tres Culturas, Kalimán se encuentra de nuevo con el capitán Jan Scarlo, quien le dice que han habido problemas que no quiere precisar; le ordena que esté pendiente de nuevas órdenes. Al terminar el encuentro, Kalimán se encuentra con Patricia González, quien lo invita a divertirse en una noche de copas. Greta Gary está lívida de celos, pero tiene que regresar con Solín al hotel. En el ascensor, el coronel Mendoza le dice a Solín que los dos matones que habían identificado han sido asesinados, la Máscara Roja sabe que uno de los tres (Kalimán, Gary o Solín) los delató a la policía y Kalimán está en serio peligro estando acompañado por González. Greta Gary, todavía furiosa con Kalimán, intenta abandonar el hotel, pero es impedida por Jan Scarlo. Gary confiesa a Scarlo que ama al supuesto Fleming. Algo más tarde, Kalimán regresa y tiene una entrevista con Scarlo, quien lo recrimina por no haber regresado directamente al hotel después de la cita. También le informa que se duda de él, y que para probar su fidelidad a la organización deberá asesinar a Patricia González. Scarlo llama a González y hace una cita con ella esa noche. Cuando llegan al sitio indicado, Kalimán deja a Scarlo en el carro en el que llegaron y se aproxima al carro donde espera González, lanzándole de pronto un dardo somnífero. Scarlo se acerca, y examinando a González queda convencido que el supuesto Fleming usa dardos envenenados y de que es fiel a la organización. Luego busca el fragmento de moneda en el bolso de la mujer. Cuando llega al hotel, Kalimán llama por teléfono al agente Mendoza para que vaya a recoger el cuerpo de González y lo lleve a la jefatura de policía, indicándole que no se le debe practicar la autopsia ya que despertará después de seis horas. Cuando González despierta se encuentra encarcelada, y dos notas escritas a mano a Kalimán sirven de prueba para mantenerla en prisión por un largo tiempo.

Mientras Kalimán y Scarlo están fuera con González, Greta Gary decide escapar. Cuando Kalimán se entera de su desaparición la busca incansablemente, pero no da con ella. Eventualmente Scarlo le hace llegar un mensaje en el que se le cita a una reunión para planear el próximo asalto, que será a dos furgonetas del gobierno que llevan un cuantioso botín. Saliendo del hotel Kalimán descubre un mensaje de Greta Gary, está en un cabaret en un barrio bajo de la ciudad y se siente en peligro. Kalimán va a rescatarla, pero llega demasiado tarde; encuentra un cuerpo que parece ser el de Greta Gary en la trastienda del cabaret, su cara cubierta por una máscara roja.

Kalimán y Solín acuden entonces a su cita con Scarlo y conocen a dos miembros más de la organización: Antonio y Roberto, quienes van a ayudar a efectuar el robo a la furgoneta. Una grabación les informa de los pormenores del asalto, y Solín tiene oportunidad de avisar por teléfono al capitán Mendoza acerca de lo que va a ocurrir. El asalto a la furgoneta es un éxito, y Kalimán y Solín regresan a su hotel, aunque sin conocer ningún nuevo secreto de la organización. Mendoza no logra impedir el asalto.

Al otro día, Scarlo, Antonio y Roberto vuelven a presentarse en la habitación de Kalimán, y una grabación de la Máscara Roja les ordena dar muerte a Solín. Kalimán ataca a Solín con un dardo somnífero y lo saca del hotel en brazos, aparentando que está enfermo. En el ascensor informa a Mendoza de lo que ha sucedido y lo encarga de ir a buscar a Solín a una cantera al sur de la ciudad en la que la organización esconde cadáveres; Kalimán marca el sitio donde dejará a Solín para que sea encontrado por Mendoza. Scarlo sigue a Kalimán, quien efectivamente deja el supuesto cadáver de Solín donde había prometido. Pero poco después el comandante Mendoza rescata al niño y lo lleva a la jefatura de policía.

Dos asaltos más son llevados a cabo en México, esta vez a diferentes bancos, uno inmediatamente después del otro. Después del segundo asalto, Kalimán, Scarlo, Antonio y Roberto van a una casucha que la organización tiene en las afueras de la ciudad. Escuchan un mensaje en el que la Máscara Roja ordena a Scarlo llevar el dinero en un avión a Los Ángeles, Estados Unidos. Kalimán pone un somnífero en el licor que los malhechores beben para celebrar, y los tres pierden el sentido. Kalimán toma el botín completo de todos los robos en México y la fracción de moneda de Jan Scarlo, y regresa a su hotel donde avisa al coronel Mendoza lo sucedido. Cuando Mendoza y sus hombres llegan a la casucha encuentran que Antonio y Roberto han sido asesinados a balazos por la espalda, y que Scarlo ha desaparecido. Kalimán sabe que alguien vendrá a matarlo ya que él tiene el botín de los robos, y espera pacientemente.

Scarlo llega a la habitación de Kalimán, e inicialmente se hace dueño de la situación. Explica que fue él quien asesinó a Antonio y Roberto, pues no habían despertado cuando llegaba la policía y no quería que pudieran decir nada si caían prisioneros. Luego comete un gran error, pues le explica a Kalimán que un asesino viene en camino a liquidar a Fleming, a quien no conoce. Kalimán ataca a Scarlo, toma el botín y sale de la habitación dejando a Scarlo encerrado. El asesino llega y confunde a Scarlo con Fleming, y asesina al capitán Scarlo colocándole una máscara roja.

Kalimán decide hacerse pasar ahora por Jan Scarlo y continuar sus investigaciones en los Estados Unidos; entrega el botín de los robos a Mendoza y llena el maletín negro con recortes de periódico. Aborda el avión indicado por la organización con destino a Los Ángeles. Solín también está presente, pero viaja separado de Kalimán bajo la identidad de José Francisco Mendoza, un pariente del capitán Mendoza. En el avión se sorprenden al descubrir que una de las aeromozas es nada menos que Greta Gary: la organización estimó que Gary, habi[endose enamorado de Fleming se estaba convirtiendo en un estorbo para el buen desempeño de este en México y decidió fingir su muerte ante él; Gary no tuvo más remedio que obedecer. Sin embargo ahora que Fleming está 'muerto' la organización no tiene problema en volver a utilizar los servicios de la mujer.

Durante el vuelo un nuevo personaje se presenta a Kalimán. Su nombre es Gregorio Parkinos, apodado El Greco, y tiene un tercer fragmento de la moneda oriental. En pleno vuelo, El Greco es llevado por Gary a la cabina de los pilotos, donde amenaza al piloto y al copiloto del avión con una pistola y los obliga a cambiar de rumbo y a aterrizar en una base militar estadounidense abandonada, Fort Lindon, en la costa pacífica de California. En tierra, El Greco y Gary asaltan a los pasajeros y roban un cuantioso botín. Cuando van a escapar le ofrecen al falso Scarlo que los acompañe, pero este rehusa. El Greco entonces lo obliga a entregar el maletín negro, y deja una bomba en el avión antes de huir con Gary en un carro que estaba preparado para ellos. Kalimán logra lanzar lejos la bomba, que estalla sin hacer daño. Aviones y helicópteros militares pronto llegan a la base, y los pasajeros son llevados a Los Ángeles, donde Kalimán en particular es sometido a un intenso interrogatorio: por un lado rehusó a huir con los criminales y salvó a los pasajeros, pero por otro lado se le dió la posibilidad de huir con los autores del atentado, algo que las autoridades estadounidenses consideran altamente sospechoso. Kalimán sostiene la farsa de que es el capitán Jan Scarlo.

Eventualmente las autoridades dejan ir a Kalimán y a Solín, y éste manda parte de su equipaje como material no acompañado al hotel. Un mozo que lo estaba esperando los guía a un taxi que los lleva no a su hotel como ellos habían pedido, sino a una gigantesca mansión en las afueras de Los Ángeles. Un agente del FBI sigue al taxi de Kalimán, y se estaciona a alguna distancia de la mansión. Allí El Greco y Greta Gary esperan a Kalimán y le exigen explicaciones; entre otras cosas se han dado cuenta que el maletín negro que llevaba el falso Scarlo no traía el botín de los asaltos en México. Kalimán explica que llevaba el fruto de esos asaltos no en su maletín de mano sino en el equipaje, y que si el avión hubiera sido destruído el botín hubiera desaparecido también. El Greco exige que se le entregue ese botín, pero Kalimán dice que está en el equipaje que mandó sin acompañamiento al hotel. Ante la pregunta acerca de la presencia de Solín, Kalimán dice que el niño le es útil como camuflaje. El Greco, en parte como amenaza a Scarlo, explica que un agente del FBI los ha seguido, y acto seguido dispara un cohete teledirigido contra el vehículo del policía, quien salta en mil pedazos.

Kalimán logra convencer al Greco de su lealtad con la organización, y Kalimán y Solín son conducidos por Fabricio Justin, el chofer del taxi que los trajo del aeropuerto, de vuelta a su hotel. El Greco ordena a Greta Gary que también se hospede allí, para mantenerlos bajo vigilancia. Cuando todos se han ido, El Greco abre una puerta secreta y se entrevista con una anciana sentada en una silla de ruedas que lo ha visto todo, Madame Jacqueline Rochet, uno de los jefes máximos de la organización. Ella recrimina al Greco por haber asesinado al agente del FBI, ahora tendrán que abandonar la mansión que es su escondite. Además observa que Greta Gary parece tener demasiada simpatía por Kalimán.

Esa noche, Kalimán y Greta Gary se entrevistan y reinician su interrumpido romance. Gary le infora a Kalimán que ha recibido una grabación de la Máscara Roja, donde se le indica que participará en un asalto en Nueva York llamado "el Día Negro", no tiene más detalles que eso. Más tarde un agente del FBI, el teniente William H. Harrison irrumpe en las habitaciones de Kalimán, y este se ve obligado a revelarle su verdadera identidad y el hecho de que entró a los Estados Unidos con un pasaporte falso. Cuando Kalimán le explica sus razones, Harrison le permite continuar sus investigaciones en territorio estadounidense a condición de que se le mantenga informado.

Al otro día, El Greco visita a Kalimán en su hotel y exige el pago del botín de México. Kalimán explica que compró una esmeralda gigantesca con ese botín, pero se rehusa a entregarla. El Greco intenta hacerse con ella a la fuerza y ataca a Kalimán con tres matones, pero es vencido. Cuando es informada de esto, Madame Rochet decide darle una lección a Kalimán, y usando un subterfugio secuestra a Solín. El Greco informa a Kalimán del secuestro y lo lleva al nuevo escondite de Madame Rochet en las afueras de Los Ángeles. Allí Kalimán descubre a Solín paseando por unos jardines llenos de plantas venenosas y carnívoras, sin reconocer el peligro en el que está. Se entrevista con Madame Rochet, y luego de entregarle una esmeralda que luego resultará ser falsa logra rescatar a Solín y regresar a su hotel.

Cuando Rochet y el Greco descubren el engaño se convencen de que Scarlo ha traicionado a la organización y se resuelven a matarlo. Greta Gary es obligada a citar a Kalimán y a Solín a un sitio apartado de la carretera a Pasadena. Cuando Kalimán sale de su hotel, es seguido por el teniente Harrison. En el lugar de la cita, El Greco dispara varias veces contra la espalda de Kalimán cuando este y Solín se dirigen hacia Greta Gary. Kalimán cae a tierra, aparentemente muerto, pero cuando El Greco se le acerca es capturado: Kalimán viste un chaleco contra balas y resiste los balazos. Kalimán hipnotiza al Greco y le ordena informar a Madame Rochet que Scarlo y José Francisco Mendoza han sido asesinados, Greta Gary deberá ir con él y corroborar su historia, y Kalimán y Solín viajarán en la maleta del vehículo para ver si pueden descubrir más secretos acerca de la organización de la Máscara Roja. Poco tiempo después, Harrison llega al sitio del fallido asesinato y sigue las huellas del auto de El Greco hasta la mansión de madame Rochet.

A su llegada a la mansión El Greco y Greta logran convencer a Madame Rochet, quien informa de la muerte de Scarlo a los directivos de la organización a través de una computadora escondida en un sitio secreto. Kalimán la observa mientras hace esto, y una vez que Rochet se retira a dormir tiene tiempo de investigar más a fondo los sistemas con los que cuenta la organización. Encuentra entre otras cosas planos detallados acerca de los asaltos pasados en Río, Maracaibo y México, y acerca del futuro asalto en Nueva York. Fabricio Justin lo descubre, pero Kalimán tiene tiempo de atacarlo y dejarlo sin sentido de un puñetazo. Cuando Rochet y el Greco llegan atraídos por el ruido, descubren a Justin, quien no puede precisar quién fue el que lo golpeó. Kalimán va a las habitaciones de Greta Gary y le dice que le deje una nota con su dirección de hotel pegada con chicle debajo del asiento de una banca en particular en Central Park. Mientras tanto el teniente Harrison entra a la mansión, y poco después es descubierto y llevado a los Jardines de la Muerte, donde seguramente morirá. Rochet, Greta Gary, Fabricio Justin y El Greco escapan de la mansión en un helicóptero, mientras Kalimán y Solín se quedan para liberar a Harrison. Kalimán hace esto bajando drásticamente la temperatura del invernadero donde crecen las plantas del Jardín de la Muerte, así puede acabar con ellas y liberar a Harrison.

Al otro día Kalimán vuelve a vestir su atuendo clásico abandonando definitivamente su identidad de Jan Scarlo, y aborda junto a Solín un avión con destino a Nueva York. En el mismo vuelo viaja Madame Rochet, pero ninguno de sus otros cómplices. Kalimán y Solín se sientan junto a ella y disfrutan confundiéndola: como llevan ahora su indumentaria extranjera y a Madame Rochet se le aseguró que Scarlo y el niño Mendoza habían muerto la mujer no puede estar segura de si habla con ellos o no. Kalimán se comporta de una manera extremadamente galante con ella y hasta le demuestra sus poderes extrasensoriales, y Rochet, muy supersticiosa, decide que él sería un buen nuevo elemento para la organización. Cuando llegan a Nueva York, Kalimán baja a Rochet del avión cargada en sus brazos.

El taxi de Kalimán sigue al de Rochet, y así descubre donde ella se va a alojar; Kalimán escoje el mismo hotel. Esa noche Kalimán se presenta ante ella y ante El Greco, quien debido a la fuerte sugestión hipnótica a la que está sometido no cree ni por un momento que Kalimán y Solín puedan ser los difuntos capitán Jan Scarlo y José Francisco Mendoza. Greta Gary también está ahí, y no tiene objeción en seguirle el juego a Kalimán. Madame Rochet está empeñada en inmiscuir a Kalimán en la organización, y para eso decide extorsionarlo. Hace venir a un agente de la organización, un pugilista llamado Richard Lewis, y lo envenena con un veneno de acción lenta. Le ordena a Lewis que vaya a la habitación de Kalimán y le busque pleito. Kalimán, exasperado ante un ataque a Solín, golpea a Lewis, y este muere aparentemente a consecuencia del puñetazo. Esto sume a Kalimán en una crisis existencial, pues aparentemente ha matado. Decide entregarse a la policía, pero el teniente Harrison le informa que Lewis murió envenenado, no a causa del puñetazo. Con la conciencia limpia, Kalimán regresa a donde Madame Rochet y se deja extorsionar, ingresando así de nuevo a la organización.

Esa noche, Kalimán visita la banca en Central Park donde espera encontrar un mensaje de Greta Gary. Ella le pide encontrarse con ella en el metro, y allí le informa que se le ha ordenado convertirse en secretaria del Banco Mundial de Nueva York, donde muy pronto se realizará un asalto. Cuando Gary se aleja, Kalimán descubre a Harrison, quien la seguía. El agente le dice a Kalimán que el jefe de la FBI en Nueva York, el capitán John Mortimer, ha ordenado arrestar a todos los miembros de la Máscara Roja en Nueva York. Kalimán no está de acuerdo con esto pues opina que se debe dejar a los delincuentes libres para averiguar la identidad del jefe máximo de la organización. No logra convencer a Harrison, y vuelve al hotel donde informa a Rochet de la inminente redada; así tanto ella como El Greco, Fabricio y Greta Gary logran escapar. Sin embargo, esa noche Rochet recibe una grabación en la que la Máscara Roja le informa que Kalimán es el enemigo más acérrimo de la organización. Al otro día, durante el desayuno, El Greco ataca a Kalimán a traición y lo golpea con la cacha de su revólver, y Madame Rochet se lo lleva a él y a Solín en helicóptero a un escondite que tienen a muchos kilómetros de Nueva York, en la zona de Niagara Falls.

El Greco, Fabricio Justin y un tercer hampón llamado Tony Laponte entran al edificio del Banco Mundial de Nueva York y buscan a Greta Gary para entregarle nuevas órdenes: a una hora precisa ella deberá poner unas pastillas con un fuerte narcótico en el tubo del aire acondicionado del edificio. A la hora indicada, los hampones se ponen máscaras rojas anti-gas y bajan a los sótanos del banco, donde saben que el gerente ha abierto la bóveda principal para hacer un depósito. Todos los empleados del banco, incluyendo a los guardias de seguridad y a la misma Greta Gary, han sido víctimas del gas narcotizante.

Mientras tanto, Kalimán, en Niagara Falls logra zafarse de sus ataduras y atacar a Madame Rochert, desarmándola fácilmente. Para impedir el robo se dirige a la planta generadora de electricidad de todo el estado de Nueva York y le causa graves desperfectos disparándole con el revólver de Rochet. Esto causa un gigantesco apagón en todo el estado, y una de sus consecuencias es que El Greco, Fabricio Justin y Tony Laponte quedan atrapados en el ascensor del Banco Mundial llevando con ellos el botín de veinte millones de dólares que acababan de robar. Kalimán regresa donde Madame Rochet, y encuentra su silla de ruedas caída entre las rocas cerca de las cataratas del Niágara, Kalimán sospecha que la mujer puede haber muerto intentando huir. Roba entonces uno de los carros de Rochet y vuelve por carretera a Nueva York, a través del caos causado por la falta de electricidad.

Varias horas después se presenta en la oficina del capitán Mortimer, explicándole que encontrará a los causantes del gran robo en el ascensor del Banco Mundial. Cuando la electricidad es reestablecida ocho horas después de que Kalimán causara el apagón la policía atrapa al Greco y sus cómplices. Son puestos en prisión, pero poco tiempo después se descubre que los tres delincuentes se han suicidado ingiriendo cápsulas de cianuro. Kalimán examina el cuerpo de El Greco y le quita la tercera fracción de moneda.

Cuando los empleados del banco despiertan de su sopor, Kalimán le ayuda a Greta Gary a evadir a la policía, sabe que ella es ahora su único vínculo con la organización. Poco después ella recibe el pago en efectivo a sus servicios y una grabadora, y escucha junto a Kalimán un mensaje en el que se le ordena matar al mismo Kalimán y abordar un transatlántico que zarpará esa noche en dirección a Liverpool, Inglaterra. Kalimán compra un boleto para ese mismo transatlántico, el "Île-de-France", y con Solín conoce al capitán del barco, un francés llamado Henri Carpentier, y a un pasajero que ocupa una habitaciín cercana a la suya, un hombre llamado Stefan Lacroix quien repetidamente invita a Kalimán a jugar partidas de ajedrez.

Greta pronto recibe órdenes de la organización de ir a un camarote en particular, y allí descubre que Madame Rochet está viva y ha adoptado una nueva personalidad: ahora es Lady Anna Hawking, una aristócrata inglesa que tiene perfecto uso de sus piernas. Rochet le ordena a Gary cerciorarse de si Kalimán viene en el barco ya que varios agentes de la organización dicen haberlo visto, y Greta pronto certifica su presencia. Kalimán es entonces atacado varias veces, con cuchillos, con una serpiente que Lacroix dice escapó de su habitación, y por una serie de matones que lo atacan en cubierta. Nadie logra hacerle daño, y Kalimán termina presentándose ante Rochet para sacarla de sus casillas. La organización ordena a Greta Gary que sea ella quien acabe con Kalimán, y Gary pronto le informa esto a Kalimán. Sin embargo no sabe cómo se efectuará el ataque, solamente que tendrá que obedecer al pie de la letra.

Una noche, Kalimán recibe una llamada de Greta Gary, está histérica y dice haber matado a Madame Rochet. Kalimán y Solín van a la habitación de Rochet, y mientras Kalimán examina el cuerpo de la mujer descubriendo que finge, es atacado por Stefan Lacroix, quien pone una máscara roja asfixiante en su cara. Kalimán realiza entonces un experimento de actus mortis, y finge haber sido asesinado. Solín logra escapar de la habitación y corre a informar al capitán Carpentier, pero cuando regresan a la habitación de Rochet, Greta Gary, Lacroix y el cuerpo de Kalimán han desaparecido. En cubierta, varios marinos miembros de la organización testifican que vieron a Kalimán caer ebrio al mar, y Carpentier organiza una misión de búsqueda que naturalmente resulta infructuosa.

Lacroix es un agente de pompas fúnebres, y lleva un cargamento de ataúdes en el barco. Esconde el cuerpo de Kalimán en uno de esos ataúdes, y allí este suspende su ejercicio de actus mortis, no sin antes quitarse la máscara roja que cubre su cara. Luego llama telepáticamente a Solín, quien está ahora a cargo del capitán Carpentier. Después de tranquilizar a Solín, Kalimán decide terminar el viaje escondido entre los ataúdes, quiere dejar que los asesinos piensen que ha muerto. Rochet sabe que nadie dará crédito a las declaraciones de Solín, y así decide dejarlo vivir.

Llegando a Liverpool, Kalimán sale de uno de los ataúdes de Lacroix ante un capitán Carpentier que lo mira atónito. Decide seguir al cargamento de ataúdes, los cuales son llevados a una agencia de pompas fúnebres en Londres. Kalimán entra a la agencia y pide hablar con el dueño, Stefan Lacroix, pero mientras la dependienta va a buscarlo, desaparece, no sin antes descubrir que Madame Rochet y Greta Gary también están ahí. Agentes de la organización identifican a Kalimán y a Solín vivos en Londres, y en una grabación la Máscara Roja trata a sus agentes Lacroix, Rochet y Gary de ineptos y les ordena que asesinen a Kalimán en un plazo de un día. Gary y Rochet deciden aparentar el asalto al Banco Lloyd's de Londres para así atraer a Kalimán y asesinarlo de un disparo a quemarropa. Sabiendo que es vigilado por Kalimán, Lacroix va al Banco Lloyd's y toma fotografías, luego se deja ver llevando dinamita. Kalimán empieza a creer en el engaño, pero decide entrevistarse con Gary y esa noche entra a la funeraria, donde asusta a Lacroix con su ventriloquía e hipnotismo. Finalmente se entrevista con Greta Gary, quien le informa del plan. Kalimán le entrega a Gary un revólver de salva, y le pide que sea ella quien dispare primero. Luego compra una dotación de sangre en un hospital, y cuando Lacroix y Gary aparentemente van a volar una pared del Banco Lloyd's se presenta ante ellos y es aparentemente abaleado por Greta Gary; en realidad lo que hace es clavarse un dardo somnífero en una mano. Lacroix tiene tiempo de examinar el cadáver y queda convencido de la muerte de su enemigo.

Solín tiene muchas dificultades en convencer a la policía y a los médicos forenses londinenses que Kalimán está vivo, pero seis horas después del atentado Kalimán revive en la morgue y recibe autorización de un ministro británico amigo de proseguir su investigación en secreto. Esa noche, cuando Greta Gary sale a su ventana, Kalimán le hace llegar un mensaje, un papel envolviendo una piedra que lanza con la honda de Solín. Le dice que está vivo, y hace una cita con ella en la que Gary le explica que el próximo asalto de la organización va a ser el robo de más de trece millones de libras esterlinas en lingotes de oro que van a ser transportados en tren de Londres a Birmingham.

Rochet, Lacroix y Gary abordan el tren a Birmingham usando nombres falsos, Kalimán se ha disfrazado de controlador de billetes, y Solín va solo en otro vagón. Varias horas después de salir de Londres, Lacroix, haciéndose pasar un agente de Scotland Yard y utilizando documentos falsos facilitados por la organización entra al vagón donde se transporta el oro y asesina a los tres guardias que lo custodian. Mientras tanto, otros agentes de la organización han causado un pequeño derrumbe sobre la carrilera, y el tren tiene que detenerse por unos minutos. Lacroix separa el vagón que lleva el oro del resto del tren. Mientras tanto, Gary logra informar a Kalimán de lo que está pasando. Kalimán le dice a Solín que siga a Rochet y sus cómplices a su llegada a Birmingham, y se cita con él la próxima noche en un sitio específico. Luego, abandona el tren. Lacroix, mientras tanto, regresa a su propio vagón. Cuando el tren prosigue su viaje, el vagón con el oro se queda abandonado en medio de la carrilera.

Un grupo de hombres liderados por un nuevo personaje, el árabe Omar Jaffa, llegan al sitio donde está el vagón y cargan el oro a un camión. Kalimán ataca a uno de los hombres, Franco Barberi, con un dardo somnífero, y luego toma su lugar en el equipo de Jaffa. Sube al camión con los malhechores y va con ellos hasta una fábrica metalúrgica en las afueras de Birmingham. Solín mientras tanto descubre el refugio de Rochet. Esa noche, Kalimán y Solín se encuentran en el sitio preestablecido, pero Kalimán decide regresar a la fábrica para averiguar qué va a pasar con el oro.

La noticia del robo millonario se extiende por todo el mundo, y el teniente Harrison del FBI decide visitar al jefe de Scotland Yard en Birmingham, el inspector Richard Flint. Harrison le informa a Flint que hay un investigador privado, Kalimán, que sigue la pista de los ladrones después de hacerles creer en su muerte. También le dice que ha visto a Solín caminando en Birmingham, él es el mejor medio de localizar a Kalimán. Flint le informa que el "cadáver" de Barberi, la única pista que tenía acerca del robo, ha revivido y se ha escapado de la morgue. Desafortunadamente uno de los barrenderos de la oficina de Flint es el mismo Omar Jaffa, quien ha trabajado allí por muchos años; espía la conversación de Flint con Harrison y así averigua que Kalimán sigue vivo y que se hace pasar por Barberi. Cuando la Máscara Roja se entera de esto, ordena a Rochet, Lacroix y Gary ir a la fábrica metalúrgica, los tres saben que probablemente van a ser eliminados. Jaffa, mientras tanto, atrapa a Kalimán y lo cuelga sobre un alto horno en el que los lingotes de oro están siendo fundidos, la organización quiere usar el oro para hacer rieles de ferrocarril que cubiertos con una delgada capa de aluminio pueden ser exportados.

Madame Rochet es asesinada al llegar a la fábrica, es lanzada por Jaffa al crisol de oro fundido. Luego, Jaffa procede a tratar de averiguar quién de los otros dos, Gary o Lacroix, ha traicionado a la organización, la Máscara Roja cree que solo así Kalimán pudo hacerles creer que había muerto. Ante la amenaza de Jaffa de enceguecerlo con una barra de hierro candente, Kalimán dice que Gary ha sido su cómplice. Jaffa no le cree, y tira a Stefan Lacroix al alto horno. Luego le revela a Kalimán que a él no lo matará, ha recibido órdenes de llevar a Kalimán vivo junto con el oro a la base secreta de la organización en el Medio Oriente. Greta Gary es dejada en libertad.

Harrison y Flint encuentran a Solín caminando solo en Birmingham, y el niño les dice que Kalimán está en una de las fábricas metalúrgicas de la ciudad, aunque no puede precisar cual. Luego lleva a los policías al refugio de Rochet, Lacroix y Gary, pero lo encuentran abandonado, ya no hay huellas de los malhechores. Estando allí, Solín recibe un mensaje telepático de Kalimán, quien le describe la fábrica donde está prisionero; Kalimán está preocupado de que Solín vaya a quedar abandonado en Birmingham y prefiere que sea hecho prisionero con él. Los policías no tienen tiempo de rescatar a Kalimán, inmediatamente después de su comunicación con Solín, Kalimán es bajado al piso por los hombres de Jaffa y golpeado fuertemente en la nuca. Antes de perder el sentido, Kalimán logra escribir en el polvo del suelo el nombre de su próximo destino, la ciudad de Liverpool. Luego, Kalimán es encerrado en una caja de acero de doble fondo y llevado con el cargamento de oro al puerto de Liverpool, donde es embarcado a bordo del buque carguero "Reina Victoria".

Solín, Harrison y Flint llegan al sitio de la fundición, y Solín descubre en el piso el mensaje de Kalimán; Flint sin embargo piensa que todo es un juego del niño y decide proseguir con la investigación independientemente. Harrison y Solín van al puerto de Liverpool, y mientras que Harrison obtiene información de la capitanía de puerto, Solín descubre a Greta Gary que aborda un barco, el "Reina Victoria", pero no alcanza a avisar a Harrison antes de que el barco zarpe. Harrison averigua que el "Reina Victoria" va con rumbo a Portugal, y decide esperar al barco allí.

El capitán del "Reina Victoria" es un hombre llamado Alfred Musting, obligado por la organización a trabajar con ellos pero no verdaderamente un criminal. Jaffa y sus hombres sacan a Kalimán de la caja de acero y lo encierran en el calabozo del barco. En alta mar, el "Reina Victoria" se encuentra con un barco absolutamente idéntico, el "Príncipe Carlos", y Musting es obligado por Jaffa a detenerse. El capitán del "Príncipe Carlos" es otro agente de la organización, un hombre llamado Abel Farek. Farek y Jaffa obligan a Musting a cambiar los nombres de los barcos y a intercambiar documentos, y así el barco donde van Kalimán, Gary, Jaffa y Farek además del cargamento de oro se convierte en el "Príncipe Carlos", un barco que tiene como destinación la ciudad de Tánger, en Marruecos. El otro barco, capitaneado por Musting y ahora llamado "Reina Victoria" continúa con un cargamento de rieles de ferrocarril verdaderos hacia Lisboa.

En Portugal, Harrison y Solín visitan al jefe de la Interpol en Lisboa, el coronel Wester, y lo convencen de que revise el barco capitaneado por Musting. Naturalmente no se encuentra nada sospechoso, pero cuando Musting se dispone a abandonar el puerto de Lisboa es atropellado por un carro misterioso. Dándose cuenta que va a morir y que ha sido traicionado por la organización, Musting revela a Harrison y a Solín que efectivamente llevaba a Kalimán prisionero. Luego muere con un nombre en los labios: Tánger.

Kalimán, en su calabozo, ha logrado romper las esposas que lo atan de manos y pies, y oyendo que los motores del barco disminuyen la velocidad deduce que deben estar entrando al puerto de Tánger. Abre cuidadosamente la cerradura de su calabozo, y con una barra de acero procede a destruir todas las bombas de agua de las bodegas del barco. Luego procede a abrir la compuerta principal de la bodega que inmediatamente empieza a llenarse de agua, y regresa a su calabozo. Farek no tiene manera de evitar el hundimiento del barco con todos sus tesoros, y siguiendo las órdenes de la organización hasta tiene que bajar al calabozo a rescatar a Kalimán. En los botes salvavidas, Kalimán muestra a los malhechores que no estaba esposado y los golpea fuertemente. Sin embargo no escapa, quiere ser llevado ante la Máscara Roja. Un funcionario del gobierno marroquí interroga a los náufragos, y Kalimán le dice que el barco hundido llevaba el botín del robo de oro en Inglaterra. Sin embargo, el funcionario resulta también ser miembro de la organización.

Farek, Jaffa, Gary y Kalimán se hospedan en un hotel de Tánger. Por medio del funcionario corrupto averiguan que Harrison y Solín han llegado a la ciudad, y la voz de la Máscara Roja pronto le ordena a Jaffa y Farek asesinarlos a los dos. Kalimán escucha la grabación también, y decide impedir el asesinato. Jaffa llama a Harrison por teléfono y lo cita en un callejón detrás del hotel en el que se hospeda. Cuando Jaffa se va, Farek se queda vigilando la puerta de la habitación donde está Kalimán. Este rompe sus esposas y sale por la ventana hasta la habitación de Greta Gary, allí le pide que distraiga a Farek para que no abra la puerta de la habitación de Kalimán. Greta va donde Farek y le pide compañía, sugiriendo más para más tarde. Kalimán baja por la escalera de incendios del hotel, y cuando Jaffa está a punto de asesinar a Harrison y a Solín le da un puñetazo que lo deja sin sentido. Luego informa a Harrison dónde está el oro robado, y le pide que no vaya a entorpecer su investigación ordenando una redada a los malhechores de la Máscara Roja. A Solín le pide que se quede con Harrison por un tiempo más, luego regresa a su hotel. Cuando Harrison, Solín y Jaffa quedan solos, el policía pone un transmisor de onda corta en el bolsillo del árabe, así siempre sabrá dónde se oculta. Luego lo deja ir.

Jaffa regresa a su hotel cuando Gary no puede contener más los avances de Farek. Acusa a Kalimán de haberlo atacado, pero cuando revisan su habitación encuentran que ya ha regresado. Greta Gary se muestra preocupada, piensa que si Harrison sobrevivió seguramente ha seguido a Jaffa hasta su escondite. Eso mismo piensa la Máscara Roja, quien pronto envía un mensaje: deben salir todos del hotel e ir a la mezquita de Abel Nassal Hussein en el barrio Hazel Mahal de Tánger. Si la policía los está esperando, deberán hacerse acribillar antes de ser capturados.

Harrison sí ha seguido a Jaffa hasta el hotel donde se esconde, pero acatando la orden de Kalimán se abstiene de llamar a más policías, y así los malhechores y Kalimán pueden llegar hasta la mezquita, siempre seguidos de Harrison y Solín. Allí un hombre envuelto en una capa negra los quía hasta un recinto especial de la mezquita y los encierra. Kalimán explica que el recinto es una cámara de exterminio donde se asesinaba a enemigos en tiempos pasados. Por medio de altavoces montados en un tragaluz en lo más alto del recinto, la Máscara Roja les informa a los prisioneros que esperará a ver que va a hacer Harrison antes de decidir su suerte.

Habiendo localizado a los asesinos y temiendo que la organización se le adelante, Harrison va al puerto y por muchas horas dirige las operaciones de salvamento del oro robado. La Máscara Roja pronto se entera y comprende que ahora la organización ha perdido defininitivamente el botín del asalto al tren de Londres. Furiosa con Jaffa por haber fallado en el asesinato de Harrison aparentemente le ofrece al árabe la posibilidad de rehabilitarse asesinando ahora sí al policía, y deja caer una escalera metálica desde el tragaluz de la cámara de exterminios donde están los prisioneros. Jaffa empieza a subir, pero a medio camino es calcinado por miles de voltios de electricidad que son transmitidos por la escalera. Farek, Gary y Kalimán miran horrorizados.

En el puerto, oficiales de policía del gobierno marroquí interrogan a Harrison acerca de la fuente de su información acerca del oro robado. Harrison les explica, y a pesar de la orden de Kalimán de no intervenir entre todos deciden que se va a efectuar una redada policial en la mezquita de Abel Nassal Hussein para capturar a las directivas de la organización de la Máscara Roja. Por medio de sus espías la Máscara Roja pronto se entera y es obligada a huir junto a sus secuaces, pero no sin antes eliminar a Gary, Farek y Kalimán. Así los planes de Kalimán de ser conducido a la presencia de la Máscara Roja se vienen abajo.

Secuaces de la organización lanzan teas hirvientes a la cámara de exterminio de la mezquita, la cual pronto se llena de un humo espeso que asfixia a sus ocupantes. Cuando los secuaces de la organización se ven forzados a huir ante la llegada de la policía, Kalimán monta a Farek en sus hombros y lo lanza contra el tragaluz. Farek logra agarrarse del borde y trepa al techo, poniéndose a salvo. Sin embargo una vez libre rehusa ayudar a Greta y a Kalimán, y escapa corriendo por los techos de la mezquita. Es descubierto por la policía, que dispara contra él. Herido de muerte, Farek cae desde el techo, y antes de morir revela a Solín y a Harrison que Kalimán ha muerto.

En la cámara de exterminios, Greta Gary ha perdido el conocimento. Kalimán desenreda su turbante y amarra su esmeralda con él. Despoja a Greta de parte de sus ropas y hace una cuerda que anuda al extremo del turbante. Luego, lanza la esmeralda contra el tragaluz del recinto, y esta queda atrancada entre dos salientes. Kalimán trepa entonces por la improvisada cuerda con Greta Gary en hombros y sale de la trampa. Algunos minutos después Gary recobra el conocimiento, y los dos siguen los cables eléctricos que llevan al altoparlante instalado en el tragaluz. Encuentran un recinto donde aparentemente minutos antes había estado la Máscara Roja, pero ahora está vacío, solo encuentran una máscara roja tirada en el piso. Examinando más detenidamente encuentran la puerta de entrada a un túnel secreto por el que seguramente escaparon los malhechores, siguiéndolo llegan hasta una cripta en el cementerio de Tánger. Sin embargo ya es demasiado tarde, todos los criminales han escapado. Greta se queda en la cripta y Kalimán regresa a la mezquita a investigar. Pronto encuentra a Solín, quien se aleja de Harrison sin que este se de cuenta.

Kalimán, Solín y Greta buscan refugio en una aldea de pescadores en las afueras de Tánger. Allí conocen a Juan Domínguez, un pescador mexicano al que los azares del destino han llevado a Marruecos. Domínguez tiene un perro muy bien entrenado llamado Caimán, y Kalimán decide utilizarlo para que rastree al dueño de la máscara roja que encontraron en el recinto secreto de la mezquita. El perro los lleva a un mercado árabe que contiene un edificio separado, el antiguo palacio de Abel Nassal Hussein, la misma persona en honor de quien se nombró la mezquita. Mientras Kalimán y Solín entran al mercado a investigar, Domínguez, Greta y Caimán regresan al apartamento de hotel de la mujer; Domínguez se ha ofrecido a cuidarla. Un miembro de la organización llamado Zalco descubre que Greta Gary está viva y ha regresado a su hotel, y pronto recibe órdenes de la Máscara Roja de que la secuestre y la lleve a su presencia. Zalco y sus hombres irrumpen en la habitación de Gary, la secuestran y dan muerte tanto a Domínguez como a su perro Caimán.

Un grupo de hombres está entrando al palacio de Abel Nassal Hussein entregando cintillas rojas al guardián de la entrada. Después de regresar al hotel y descubrir la muerte de Domínguez y el secuestro de Greta, Kalimán y Solín entran al palacio saltando sobre el muro que rodea al jardín. En el interior del edificio descubren a 27 hombres vestidos de rojo sentados alrededor de un trono vacío. La voz de la Máscara Roja resuena en el recinto, les informa a sus secuaces que demasiadas de sus actividades en Tánger han sido descubiertas y que hay demasiados policías en la ciudad para pensar en quedarse, van a tener que cambiar de refugio. Sin embargo van a desatar una ola de terror en Tánger antes de irse bombardeando siete edificios distintos a la vez. Además ordena a sus secuaces destruir cualquier documento que pueda delatarlos. Mientras tanto, Gary ha sido llevada también al palacio, donde pronto logra escapársele a Zalco.

Kalimán busca el altoparlante de donde sale la voz de la Máscara Roja y sigue los cables hasta una habitación en la que descubre una computadora. Pronto se da cuenta que efectivamente se encuentra ante la Máscara Roja, que en realidad es una asombrosa máquina que recibe información de agentes distribuídos en todo el mundo y calcula los asaltos y actos terroristas con mayor posibilidad de éxito. Solín toca la computadora accidentalmente, e inmediatamente se disparan todas las alarmas. La voz de la Máscara Roja informa a sus agentes que hay un intruso en el edificio, y todos inician una búsqueda minuciosa. Pronto descubren a Greta Gary y la capturan creyendo que fue ella quien disparó la alarma. La Máscara Roja renueva la sentecia de muerte a Gary, y Zalco la encierra en una habitación llamada "la celda roja". Kalimán y Solín regresan a la habitación donde está la computadora y la desconectan, y Kalimán imita su voz metálica para por el altoparlante ordenar a Zalco que vaya a abrir la "celda roja". Zalco obedece sin comprender, y una vez que el malhechor se ha ido entran en en recinto, que encuentran vacío. La puerta por la que entraron se cierra automáticamente. Kalimán palpa todas las paredes de la habitación y encuentra una puerta secreta que conduce a una serie de túneles subterráneos. Allí descubren a Greta Gary, quien parece haber tenido tiempo de conocerlos muy bien, pues los guía sin titubeos hacia lo que ella dice es el exterior. Mientras tanto, la voz de la Máscara Roja vuelve a escucharse, la computadora ha sido reconectada por alguien, y ordena a todos sus agentes salir del edificio y en equipos plantar las bombas en diversos edificios de Tánger.

Kalimán, Solín y Greta Gary llegan a una habitación oscura, y una voz conocida saluda a Kalimán. Se trata de la Araña Negra, su acérrimo enemigo de muchos años; Greta Gary los ha conducido a una trampa, y pronto esposa a Kalimán y le venda los ojos. La Araña Negra revela que Gary es su esposa, y que por varios meses ha tenido la misión de obtener la confianza de Kalimán y de llevarlo ante él. Además explica que es él quien construyó la Máscara Roja y así es el cerebro detrás de la organización. Lleva a Kalimán y a Solín a un arsenal que existe en los sótanos del palacio y les explica que va a encerrarlos ahí mientras él mismo escapa con el fruto de sus robos en el caos que se producirá cuando las siete bombas en Tánger estallen. Solín, sin embargo, logra sorprender a la Araña Negra, corre a la puerta del arsenal y la cierra de un golpe. Los cuatro personajes quedan encerrados, y la Araña Negra no se atreve a disparar porque corre el riesgo de hacer estallar el arsenal. Además duda en disparar contra la puerta, porque al menor descuido Kalimán se lanzaría contra él. Decide luchar cuerpo a cuerpo contra Kalimán, y resulta vencido. Mientras la Araña Negra yace inconsciente, Kalimán dispara contra la puerta del arsenal y la destruye. Luego corre a la habitación donde está la Máscara Roja y la destruye de un puñetazo antes de que pueda lanzar la señal electrónica que activará las bombas diseminadas por Tánger. Mientras tanto, la Araña Negra despierta y ataca a Solín, pero Greta Gary impide su muerte. Kalimán regresa, y viéndose perdido la Araña Negra dispara contra el arsenal. Sobreviene una tremenda explosión que Kalimán, Solín y Greta Gary sobreviven. Sin embargo pierden el rastro de la Araña Negra.

Kalimán, Solín y Greta Gary salen del palacio de Abel Nassal Hussein, y pronto se encuentran con Harrison y la policía de Tánger que han venido atraídos por la explosión. Kalimán les muestra los restos de la Máscara Roja, y les entrega un Libro Rojo que ha encontrado y que según él contiene datos referentes a la identidad de todos los agentes de la Máscara Roja diseminados por todo el mundo. Luego se despide de Greta Gary y la entrega a la policía, pidiéndole a Harrison que intente que se sea clemente con ella, pues le ayudó durante mucha parte de la investigación y en el último momento traicionó a su marido y salvó la vida de Solín. No encuentran rastro alguno de la Araña Negra, aunque sí de su botín.

NÚMERO DE EPISODIOSEditar

224

PRIMERA EMISIÓNEditar

México: 1968

CREADORESEditar

  • Original de
    • Rafael Navarro Huerta
    • Modesto Vázquez González
  • Libreto
    • Héctor González Dueñas (Víctor Fox)

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