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PERSONAJESEditar

  • Narrador (Isidro Olace)

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICAEditar

  • San Francisco, California, Estados Unidos

ARGUMENTOEditar

Un policía de San Francisco que ha estado investigando un caso de tráfico de drogas es hallado muerto en el barrio chino de la ciudad. Tiene la garganta destrozada, y se sospecha que el culpable es un tigre de Bengala que pocos días antes escapó del zoológico. Kalimán y Solín, de visita en la ciudad, conocen al sargento de policía Charles Norton. Examinan el cadáver y descubren un botón metálico en sus manos.

Esa noche, Kalimán y Solín deciden asistir a un espectáculo de teatro chino de máscaras. La bailarina principal del espectáculo es una mujer llamada Tagasi-Chani, quien resulta ser la hija de un amigo de Kalimán, el anticuario Chon-Wai. En el intermedio, Tagasi-Chani informa a Kalimán que Chon-Wai está en graves problemas y le dice donde encontrarlo. Otro bailarín del espectáculo, Lon-Mao, escucha la conversación, y durante la segunda mitad de la función que incluye una escena donde Tagasi-Chani es atacada con puñales atenta contra la vida de ésta. Tagasi-Chani es herida de gravedad, pero Kalimán logra salvar su vida. El empresario del teatro la lleva a su casa.

Kalimán decide entrevistarse con Chon-Wai y se dirige hacia su tienda de antiguedades. Es seguido por Lon-Mao, y en un callejón oscuro es atacado por éste y un grupo de asesinos asiáticos. Sale victorioso. Lon-Mao se aleja y se dirige al museo de cera del barrio chino, donde se entrevista con el escultor Li-Hara, un jefe criminal. Se decide que tanto Tagasi-Chani como su padre Chon-Wai deben morir.

Chon-Wai se alegra de ver a su antiguo amigo, pero al principio no quiere admitir que algo malo pase. Es vigilado de cerca por su criado, un hombre llamado Kiwa del que Chon-Wai desconfía profundamente. Cuando Kalimán informa a Chon-Wai del intento de asesinato a su hija Tagasi-Chani, Chon-Wai consiente en hablar, pero cita a Kalimán a la media noche para que Kiwa no tenga oportunidad de escuchar lo que dicen. Solín descubre que el botón que encontraron en la mano del policía es de la casaca de Kiwa. La cita de Kalimán con Chon-Wai nunca llega a cumplirse, el anciano es asesinado de la misma manera que el policía.

Kalimán informa a Tagasi-Chani de la muerte de su padre, y ella le revela lo que le ocurría a Chon-Wai. Algunas semanas antes, el anciano había descubierto un contrabando de joyas entre las antiguedades que importaba de China. Su criado Kiwa lo había amenazado de muerte si hablaba, y así había tenido que desistir de informar a la policía. Kalimán no cree que Chon-Wai haya sido asesinado por el tigre escapado del zoológico, pues este fue recapturado al día siguiente al asesinato al otro lado de San Francisco.

Kalimán y Solín deciden investigar a Kiwa y esperan pacientemente a que este se presente en el mercado del barrio chino de San Francisco. Cuando eventualmente lo descubren, lo siguen y descubren que se dirige al museo de cera. Kalimán entra al museo y se entrevista con Li-Hara, quien lo amenaza veladamente y lo insta a abandonar la investigación. Luego de despedirse de Kalimán, Li-Hara llama a la policía y acusa anónimamente a Kalimán de haber asesinado a Chon-Wai. El sargento Norton sospechaba ya de Kalimán, pues le parecía extraño que este hubiera estado presente en la escena del crimen de las dos víctimas, el policía y Chon-Wai, y en consecuencia se lleva a Kalimán detenido.

Mientras que Kalimán da explicaciones a la policía, Solín y Tagasi-Chani, solos en su hotel, son atacados por un tigre de Bengala. Escondido, Solín pide auxilio a Kalimán telepáticamente. Dado lo urgente de la situación Kalimán hipnotiza al sargento Norton y lo convence de que no puede moverse. Rápidamente llega al hotel donde están Solín y Tagasi-Chani, ante lo cual el tigre de Bengala escapa.

Kalimán y Solín deciden regresar a la tienda de antiguedades de Chon-Wai con la esperanza de encontrar más pistas. Allí se encuentran con una mujer, la princesa Jazmín, quien dice ser una de las mejores clientas de Chon-Wai, en la tienda para recoger una joya por la que ya había pagado. No encuentran más pistas que puedan serles útiles.

De regreso en el hotel, Kalimán y Solín descubren a un hombre que trepa por la enredadera del exterior de la habitación de Tagasi-Chani; lleva un puñal y tiene obviamente intenciones de asesinar a la bailarina. Kalimán lo impide y descubre que el asesino es Kiwa. Hipnotizándolo, Kalimán se dispone a descubrir la identidad de los jefes de Kiwa, pero un puñal es lanzado desde la ventana de la habitación matando al asesino. Antes de morir, Kiwa alcanza a pronunciar un nombre, el Tigre de Hong-Kong.

La princesa Jazmín se presenta entonces en las habitaciones de Kalimán acompañada de sus dos gigantescos criados chinos, Aroti y Kriska. Advierte a Kalimán de que su nombre ha sido escrito en el buda de Kamakura, Kalimán es ahora considerado el enemigo de todos los habitantes del barrio chino. Le aconseja huír de San Francisco y abandonar la investigación.

Kalimán llama a la policía a denunciar la muerte de Kiwa y convence al sargento Norton de que le permita realizar un plan arriesgado para averiguar más sobre la secta del Tigre de Hong-Kong. Usando sus dotes de gesticulación, cambia los razgos de su cara para parecerse a Kiwa. La idea es suplantar a Kiwa, diciendo a los periodistas que la persona asesinada esa noche en el hotel fue el mismo Kalimán. Tagasi-Chani y Solín van a esconderse a una casa que Chon-Wai tenía cerca de los muelles.

Kalimán se presenta en el museo de cera y engaña a Li-Hara. Lon-Mao es más difícil de convencer, pues fue él quien le lanzó el puñal a Kiwa. Al final termina convenciéndose de su error a regañadientes.

De camino a la casa de los muelles, Solín descubre a la princesa Jazmín dando órdenes a un grupo de marinos contrabandistas. Sospechando que ella pueda ser un miembro de la banda y sabiendo que Jazmín vió a Kalimán vivo después del incidente del hotel, Solín decide ir al museo de cera a prevenir a Kalimán.

Entrando al museo por una ventana Solín es descubierto por Lon-Mao, quien se dispone a apuñalarlo. Kalimán logra impedirlo lanzándole un dardo somnífero a Lon-Mao. A pesar de la advertencia de Solín, Kalimán decide quedarse en el museo. Solín vuelve a la casa de los muelles.

Horas después Lon-Mao despierta. Todavía está vigente la órden de matar a Tagasi-Chani, y Lon-Mao recuerda la existencia de la casa de los muelles. Deduce que ahí deben estar escondidos Tagasi-Chani y Solín. Llega a la casa, deja sin sentido a Solín, y obliga a Tagasi-Chani a revelarle la verdad sobre la identidad de Kalimán. Ante la urgencia de informar a Li-Hara sobre lo que ha averiguado, deja viva a Tagasi-Chani. Cuando Solín despierta informa al sargento Norton de lo ocurrido y lo convence de que vaya a ayudar a su amigo.

Mientras tanto, Kalimán descubre que un contrabando de joyas está por llegar a San Francisco y que la persona que lo trae es un marino llamado El Sueco, otro miembro de la banda de contrabandistas. Va a los muelles esa noche y descubre las joyas camufladas en un cargamento de frutas, ignorando que ya se sabe la verdad sobre su identidad. Li-Hara, Lon-Mao y El Sueco atacan a Kalimán, y este huye hacia el exterior de los muelles, donde alrededor de 20 marinos furiosos lo atacan salvajemente con la intención de matarlo. Antes de que esto ocurra, la princesa Jazmín llega providencialmente y sus guardias chinos disparan contra los marinos, matando a tres. Jazmín lleva entonces a Kalimán a su mansión del barrio chino.

Solín llega poco después con el sargento Norton. Aprovechando un descuido del sargento, Lon-Mao y Li-Hara, que aun están ahí, secuestran a Solín.

Kalimán despierta en los brazos de Jazmín, quien le da algunos informes acerca del Tigre de Hong-Kong. Le dice que es el jefe de una peligrosa banda de contrabandistas y asesinos que además practica la magia negra, teniendo la habilidad de convertir hombres en tigres. Nadie conoce la identidad del Tigre de Hong-Kong. Jazmín y Kalimán están perdidamente enamorados el uno del otro, y Jazmín implora a Kalimán de que abandone su investigación. Kalimán rehusa.

Abandonando la mansión de Jazmín, Kalimán se entrevista con Tagasi-Chani y el sargento Norton y se entera de la desaparición de Solín. Mientras tanto, Solín es llevado ante la presencia del Tigre de Hong-Kong, un personaje envuelto en pieles de tigre que usa la cabeza de un tigre disecado para ocultar su rostro. El Tigre decide utilizar a Solín para amedrentar a Kaliman: le marca la frente con una cabeza de tigre, y lo deja libre. Encontrando a Solín inconsciente en un costal, Kalimán esconde a éste y a Tagasi-Chani a un hotel lejos del barrio chino.

Intrigado por las palabras de Jazmín, Kalimán decide investigar la veracidad acerca de la existencia de los hombres tigre, así convence a Tagasi-Chani de que vuelva a la tienda de antiguedades y sirva de carnada para atraer al hombre tigre que atacó a su padre. La idea es permanecer escondido vigilando a la bailarina para atrapar al tigre cuando este la ataque. Desafortunadamente el sarcófago antiguo que Kalimán escoje como escondite tiene un mecanismo que impide que sea abierto desde dentro, y en el momento en el que el tigre ataca a Tagasi-Chani, Kalimán se encuentra atrapado. Tagasi-Chani logra sin embargo herir al tigre con un atizador de fuego, dando tiempo a Kalimán de que rompa el sarcófago y salga a rescatarla. El tigre logra escapar malherido, dejando manchas de sangre en el piso que Kalimán se apresura en hacer analizar. Se descubre que la sangre de ese tigre es humana. Cuando Kalimán sale de la tienda de antiguedades para llevar a Tagasi-Chani a su hotel, es seguido por El Sueco, quien descubre así donde se hospedan Kalimán y sus amigos.

Kalimán decide informar de sus descubrimientos al sargento Norton, pero en camino de la jefatura es secuestrado por El Sueco. Decide no hacer resistencia, pues espera así ser llevado ante la presencia del Tigre de Hong-Kong. Esta desición resulta ser un error garrafal, pues la secta se propone asesinarlo inmediatamente. En un momento de descuido El Sueco lo golpea salvajemente y lo mete en un costal. Después, él y Li-Hara lo llevan a una embarcación que se aleja cientos de kilómetros hacia mar abierto, donde lo tiran al mar amarrado con cadenas y dentro del costal. Kalimán logra desatarse y volver a la superficie, y luego de un encuentro con tiburones empieza a nadar hacia la costa. Pero la distancia es grandísima, no tiene ninguna esperanza de llegar.

Mientras tanto, Jazmín, quien ha averiguado cual es el hotel de Solín y Tagasi-Chani, va allí a ofrecerles refugio en su mansión. Solín y Tagasi-Chani aceptan, pues anteriormente habían recibido una llamada amenazadora de El Sueco. Sin embargo, una vez en la mansión Solín decide seguir a la princesa pues desconfía de ella y sospecha que ella puede saber donde está Kalimán. Jazmín se dirige hacia los muelles, donde aborda un yate con sus criados chinos y se embarca hacia alta mar. Solín aborda el yate como polizón, pero es descubierto. A muchos kilómetros de la costa encuentran a Kalimán, quien exhausto está a punto de ahogarse. Esta es la segunda vez que Jazmín salva la vida de Kalimán.

Mientras tanto, Tagasi-Chani encuentra huellas de sangre en la mansión de Jazmín. Las sigue, y descubre una habitación en la que le parece distinguir en la semioscuridad a un hombre-tigre herido. Un viejo criado de Jazmín, Lio-Chan, la saca casi a la fuerza de la habitación y la obliga a beber un té que la adormece.

Kalimán, Solín y Jazmín regresan a la mansión, donde Jazmín le ofrece a Kalimán todo su amor si renuncia a la investigación. Kalimán, exhausto y adormilado apenas puede negarse.

Algunas horas después, Tagasi-Chani, dormida, es secuestrada y sacada de la mansión. Siguiendo a los secuestradores, Kalimán y Solín encuentran a Jazmín en los jardines, vestida de blanco, como un fantasma. La persiguen, pero la mujer desaparece, y en su lugar solo pueden ver una lechuza blanca. Los secuestradores de Tagasi-Chani logran escapar. Lio-Chan, el viejo criado, atenta contra Kalimán, y cuando es vencido alega haberse equivocado. Kalimán lo obliga a decirle a donde ha ido Jazmín. Lio-Chan revela que Jazmín ha ido al templo de Kamakura, donde se celebrará un rito de magia negra que tendrá a Tagasi-Chani como víctima principal. Kalimán obliga a Lio-Chan a llevarlo al templo de Kamakura, donde por medio de la ventriloquía hace hablar al Buda y espanta a los fanáticos. En la confusión tres sacerdotes se llevan a Tagasi-Chani y se internan por pasadizos secretos detrás del Buda. Kalimán y Solín los siguen, pero terminan perdiéndose en laberínticos pasadizos.

Mientras tanto, Li-Hara y Lon-Mao se entrevistan con el Tigre de Hong-Kong, quien ordena la muerte de Kalimán y del criado chino Lio-Chan, pues este ha guiado a Kalimán hasta el templo de Kamakura.

Tiempo después, Lio-Chan encuentra a Jazmín en el templo de Kamakura y le informa a dónde ha ido Kalimán. Jazmín decide ayudar a su amado una vez más, y se interna en los laberintos con la intención de sacar a Kalimán. Poco después Lon-Mao encuentra a Lio-Chan y lo apuñala, cumpliendo así las órdenes del Tigre.

Kalimán y Solín son encontrados primero por Jazmín y luego por Lon-Mao, quien luego de una breve lucha es dejado fuera de combate. Jazmín le revela a Kaliman que Lon-Mao es el hombre tigre y le muestra la herida reciente que tiene en su pecho. Además le dice que es verdad que Lon-Mao fue a su mansión a recuperarse, como vio Tagasi-Chani. Mientras tanto, Lon-Mao recupera el conocimiento y escapa. Jazmín guía a Kaliman y Solín al sitio donde tienen a Tagasi-Chani. Inmediatamente después Jazmín desaparece.

Lon-Mao y Li-Hara saben que Jazmín ha ayudado a Kalimán, e informan de esto al Tigre de Hong-Kong. Este sin embargo ordena respetar la vida de Jazmín.

Después de dejar a Tagasi-Chani en un nuevo hotel, Kalimán y Solín deciden entrar a la mansión de Jazmín clandestinamente, hay mucho que quieren descubrir acerca de ella. Inmediatamente después de saltar el muro son descubiertos por Aroti y Kriska, los gigantescos criados chinos de la princesa, y así se enfrentan a una Jazmín que está lívida de furia ante la intrusión. No hay amor en sus ojos en ese momento...

Echados de la mansión, Kalimán y Solín se dirigen hacia el museo de cera, donde se disfrazan de estatuas de cera para observar las actividades de Li-Hara y Lon-Mao. Descubren que las joyas que han sido traídas de contrabando son puestas en el interior de estatuas de cera que están siendo creadas, para así ser llevadas al comprador final. El Sueco aparece en el museo y exige a Li-Hara su parte del botín. Para eso tendrían que hablar con el Tigre, pero en el camino hacia allí Li-Hara hace caer al Sueco en una trampa y lo hace su prisionero. Inmediatamente después lo asesina tirándolo al crisol donde está la cera hirviente.

Queriendo averiguar la identidad del comprador de las joyas y aprovechando un momento de descuido de Li-Hara, Kalimán y Solín se introducen en una de las cajas donde van las estatuas de cera.

Mientras tanto, Jazmín va al hotel donde está Tagasi-Chani, quiere que le diga donde está Kalimán. Tagasi-Chani se niega a hablar, y Kriska la narcotiza y se la lleva a la mansión. Li-Hara y Lon-Mao descubren las ropas de Kaliman en el museo y deducen a donde pueden haber ido.

Cuando Kalimán y Solín llegan a su destino, abren la caja desde dentro y descubren que se encuentran de vuelta en la mansión de Jazmín. Kalimán es atacado inmediatamente por Kriska, pero sale vencedor. Jazmín vuelve a hablar de amor con Kalimán, pero ya este sabe que la mujer es cómplice del Tigre de Hong-Kong. Li-Hara y Lon-Mao llegan a la mansión, y Li-Hara secuestra a Tagasi-Chani de sus habitaciones. Solín lo vé, pero antes de poder avisar a Kalimán es atacado por el gigante Kriska. Jazmín mientras tanto consiente en declarar contra Li-Hara y Lon-Mao para ganar el amor de Kalimán, pero rehusa enfrentarse al Tigre directamente o ir a la cárcel ella misma. Lon-Mao entonces ataca a Kalimán por sorpresa, pero Kalimán sabe defenderse y Lon-Mao es vencido. Va a hipnotizarlo para que le revele la identidad del Tigre, pero Lon-Mao le revela que Solín y Tagasi-Chani han sido secuestrados y que serán asesinados si Kalimán no se entrega como prisionero.

Kalimán y Lon-Mao van al museo de cera y encuentran a Solín y Tagasi-Chani colgando de las manos sobre los recipientes de cera líquida. Kalimán, golpeado a traición, cae prisionero y lo cuelgan de los dedos pulgares con los ojos vendados para que no pueda hipnotizar a nadie. Jazmín acude a presenciar el espectáculo, y sugiere que sea Kalimán quien sostiene la soga de donde penden Solín y Tagasi-Chani. Con las manos destrozadas por el tormento de los pulgares, Kalimán sostiene a sus amigos sobre el crisol de cera por varias horas. Eventualmente Jazmín decide que es hora de que Kalimán muera, preferiblemente a manos de un hombre tigre. La soga de donde penden Solín y Tagasi-Chani es atada a un poste.

Lon-Mao entra a una jaula en la penumbra, y en medio de cánticos, humo y semioscuridad se convierte en tigre de Bengala. En medio de la conmoción Jazmín corta las ligaduras de las manos de Kalimán y se va, dejando a Kriska espiando. Lon-Mao, convertido en tigre, ataca a Kalimán, pero este lo vence con un dardo somnífero. Entonces atrapa a Li-Hara y obliga a los otros cómplices de la secta que se encierren en la jaula de donde salió el tigre. Baja a Solín y Tagasi-Chani de donde estaban colgados.

Kriska vuelve a la mansión e informa a la princesa del resultado de la lucha entre Kalimán y Lon-Mao. Impresionada por el modo en que Kalimán se ha comportado en las ultimas horas, Jazmín resuelve intentar salvarlo una vez más de la secta del Tigre de Hong-Kong, y decide que el unico modo de hacerlo es haciéndolo encarcelar por la policía. Llama entonces al sargento Norton y lo cita en nombre de Kalimán a encontrarse con él en los muelles. Cuando el sargento llega a cumplir la cita, Kriska, disfrazado de Kalimán, le lanza un puñal que lo hiere en un brazo. Enfurecido, el sargento Norton monta una gigantesca redada policial para encontrar a Kalimán.

En el museo de cera, Kalimán examina de cerca el cuerpo del tigre adormecido y descubre que es Lon-Mao disfrazado, con esto prueba que el mito de los hombres-tigre es un engaño. Sabiendo que Lon-Mao seguirá dormido por muchas horas, decide obligar a Li-Hara a que lo lleve a la guarida del Tigre de Hong-Kong. Deja a Solín y Tagasi-Chani vigilando al resto de los criminales. En el tunel de acceso a la guarida del Tigre, Li-Hara acciona un mecanismo y hace caer a Kalimán a un profundo pozo, del que solo puede escapar apoyándose horizontalmente con pies y manos a las paredes del pozo, y trepando así hacia arriba. Mientras tanto, Li-Hara se dirige a la guarida del Tigre.

Lon-Mao despierta antes de que Kalimán regrese, y en un momento de descuido atrapa a Tagasi-Chani con los pies y la obliga a desatarlo. Solín logra escapar, pero Lon-Mao vuelve a colgar a Tagasi-Chani encima de la cera hirviente. Solín corre por las callejuelas hasta que se tropieza con uno de los agentes del sargento Norton que están buscando a Kalimán. Le informa a Norton lo ocurrido, y ambos regresan al museo de cera, donde liberan a Tagasi-Chani. Lon-Mao ha desaparecido.

Kalimán logra llegar a la guarida del Tigre de Hong-Kong, y encuentra a éste y a Li-Hara ocupados destruyendo documentos perjudiciales a la organización. Cuando avanza para atraparlos, una campana de cristal cae del techo apresándolo. El Tigre dispara entonces a quemarropa contra Li-Hara, dice que está harto de sus constantes errores. La campana empieza a llenarse de agua, el Tigre quiere asesinar a Kalimán ahogándolo. Usando su anillo de diamante, Kaliman raya la campana de cristal, y la presión del agua desde adentro es suficiente para reventarla.

Kalimán salta sobre el Tigre de Hong-Kong y lo desenmascara. Es la princesa Jazmín. Llena de sentimientos encontrados, le explica a Kalimán que ella y Lon-Mao, su hermano, salieron de China y fundaron la organización criminal para enriquecerse. El amor que ha sentido por Kaliman siempre ha sido verdadero, y por eso intentó salvarlo de la muerte varias veces, siempre intentando por todos los medios de apartarlo de la investigación. Pero en su identidad de Tigre de Hong-Kong estuvo varias veces obligada a ordenar su muerte, para no perder el control sobre la secta.

Mientras que Jazmín hace todas estas confesiones, Lon-Mao llega hasta la guarida, y furioso intenta apuñalar a Kalimán. Jazmín se interpone y es herida de muerte. Muere en los brazos de Kalimán, quien se revuelve contra Lon-Mao y lo deja inconsciente. Saliendo de la guarida encuentra a Norton, Solín y Tagasi-Chani y le entrega al inspector a Lon-Mao y al gigante Kriska, quien confiesa que fue él quien suplantó a Kalimán para atacar a Norton. El inspector le explica a Kalimán que es muy probable que Lon-Mao reciba la pena de muerte por todos los asesinatos que cometió.

NÚMERO DE EPISODIOSEditar

60

PRIMERA EMISIÓNEditar

México: 1964

BITÁCORAEditar

Los episodios de las radionovelas de Kalimán no fueron numerados originalmente. Si te interesa saber el número de un episodio en particular de la radionovela, puedes comparar la primera frase del episodio que te interesa con la bitácora que reproducimos aquí.

CREADORESEditar

  • Original de
    • Rafael Navarro Huerta
    • Modesto Vázquez González
  • Libreto
    • Héctor González Dueñas (Víctor Fox)

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