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12 EL TERROR BLANCO.jpg


PERSONAJESEditar

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICAEditar

  • costa de Noruega
  • Océano Atlántico
  • mar de Groenlandia
  • Océano Ártico
  • banquisa ártica

ARGUMENTOEditar

Durante un viaje de pesca a los fiordos de Noruega, Kalimán recibe la carta de un amigo, el profesor Filus, que lo cita a una entrevista quince días después en un lugar del mar de Groenlandia donde no hay tierra firme. En la capitanía de puerto él y Solín buscan información acerca de barcos que estén por salir rumbo al norte, pero se les informa que a las latitudes a las que ellos quieren ir, muy lejos de las rutas comerciales, solo van barcos balleneros. Sólo un barco zarpará a tiempo para permitirles cumplir la cita, el ballenero "Satanás", pero cuando Kalimán y Solín se entrevistan con el comandante de ese barco, el capitán Garfio, éste se rehusa a llevarlos. Kalimán no se da por vencido, y en una taberna del puerto encuentra a un marinero que en realidad no quiere embarcarse en el "Satanás" pero necesita dinero, y Kalimán le compra su puesto. Cuando Garfio se da cuenta de la maniobra ya es muy tarde y no tiene más remedio que aceptar a Kalimán y Solín a bordo, de otra manera le haría falta un miembro de la tripulación.

Kalimán y Solín tratan de pasar desapercibidos en medio de la ruda tripulación, pero esto no les es posible y terminan siendo víctimas de los abusos de muchos marinos. Dos de ellos en particular, el Sueco y el Tuerto, se ensañan contra ellos, y en numerosas ocasiones Kalimán no tiene más remedio que enfrentarse a los dos marinos para hacerse respetar. El único miembro de la tripulación que se muestra amable con ellos es Chon-Lai, el cocinero chino del barco, pero aún así en más de una ocasión Kalimán y Solín tienen que irse a dormir sin comer, sea porque el capitán ha castigado a Kalimán, la mayoría de las veces sin razón alguna, simplemente para según él hacerse respetar, o porque los marinos no les han dejado comida, les han tirado la comida al piso o algún otro acto poco amistoso. A medida que pasa el tiempo la situación continúa deteriorándose, y el Tuerto llega a amenazar a Solín de dejarlo manco, algo que sólo la intervención de Kalimán logra impedir.

Días después el barco avista a un grupo de tiburones, y fingiendo un accidente El Sueco tira a Solín a las aguas heladas. El niño no está ahí más que un par de segundos: Kalimán lo ha visto todo y usando una soga que pende de un mástil logra rescatarlo. Una vez de vuelta en el barco Kalimán se torna contra el Sueco y le da una paliza. El Capitán Garfio, afirmando que Kalimán está llevando el desorden a bordo decide encerrar a Kalimán en el calabozo, una orden que éste obedece sin rechistar siempre y cuando pueda llevar a Solín consigo.

Mientras tanto, en el mar de Groenlandia una gigantesca ballena blanca ha estado causando estragos entre los barcos balleneros que transitan la región. El "Satanás" rescata a un náufrago de las frías aguas que informa a Garfio de la existencia del monstruo del mar, y el capitán del barco ballenero decide ir al encuentro del animal para cazarlo.

El Sueco y el Tuerto deciden darle una lección a Kalimán y a Solín en el calabozo y van allí con intensiones de apalearlos. Son hipnotizados por Kalimán, quien no quiere más peleas y hace creer a sus enemigos que se disolvieron en el aire. Pero esto tiene efectos contrarios a los que Kalimán deseaba: ahora los marinos del "Satanás" creen que Kalimán es un brujo y lo odian todavía más.

Al día siguiente, el día de la cita de Kalimán con Filus, se avista un grupo de ballenas, y necesitando a todos los miembros de la tripulación en cubierta Garfio ordena que se saque a Kalimán del calabozo. Kalimán intenta serle útil al Sueco, quien se apresta a arponear a una de las ballenas, pero el marino rehusa toda ayuda, dispara su arpón y termina enredándose en la soga que amarra el arpón al barco; en consecuencia es arrastrado al mar a una muerte segura. Kalimán lo ha visto todo y se lanza tras él rescatándolo del agua y de los furiozos coletazos de la ballena, pero en vez de quedar agradecido El Sueco le dice al capitán y al resto de la tripulación que fue Kalimán quien enredó su pie en la soga. Las ballenas escapan, y el descontento empieza a cundir entre una tripulación que acusa a Kalimán de brujería y lo culpa de que no se hayan encontrado más ballenas. El Sueco lidera entonces un motín que exige al Capitán Garfio echar a Kalimán y Solín al mar. Chon-Lai se entera de lo que ocurre y corre a avisar a Kalimán, pero llega demasiado tarde: la tripulación entera del barco se lanza contra Kalimán y después de una brutal pelea termina apresándolo. En ese momento se avista la gigantesca ballena blanca que tantos estragos ha causado entre otros navíos balleneros, y Garfio, después de intentar por varias horas cazarla decide obligar a Kalimán a enfrentarse a ella sólo con Solín y armado únicamente con un arpón. Los dos amigos son obligados entonces a abordar un pequeño esquife y son abandonados en el mar.

La ballena blanca se lanza contra Kalimán, quien le lanza su arpón con todas sus fuerzas. Sin embargo a pesar de que Kalimán le da de lleno, el arpón rebota en la piel del animal y se pierde en el agua. La feroz ballena blanca se dirige entonces contra el esquife, abre sus fauces gigantescas y se traga a Kalimán y Solín de un solo bocado. Desde el "Satanás" los marineros son testigos de lo que sucede y se resignan a perder su presa, que se sumerge hacia las profundidades del mar.

La gigantesca ballena blanca resulta no ser un animal sino un asombroso submarino, y algún tiempo después Kalimán y Solín despiertan en una cámara forrada con placas de acero de donde son recogidos por un grupo de hombres en uniformes y llevados ante la presencia del Capitán Morgan, el comandante de la nave. Kalimán le pregunta si conoce al profesor Filus, y éste responde afirmativamente. Kalimán le pide entonces ser conducido con él para cumplir su cita, y Morgan hace entrar a la habitación a una hermosa mujer que dice podrá responder todas sus preguntas.

La mujer resulta ser Jana Filus, hija del profesor. Durante su entrevista con Kalimán confiesa haberle escrito usando el nombre de su padre, pues sabía que a los dos hombres los une una fuerte amistad; Filus en una ocasión salvó la vida de Kalimán durante una expedición al monte Everest. Jana y el Capitán Morgan explican a Kalimán que seis meses antes el profesor Filus desapareció entre los hielos del Ártico mientras investigaba una serie de misteriosos temblores de tierra en la capa polar. Morgan y los miembros de su gobierno lo dan por muerto, pero Jana cree que su padre está vivo y no descansará hasta encontrarlo. Planeó la cita con Kalimán para solicitarle su ayuda, pero aún si Kalimán se rehusa a acompañarla ella sola se lanzará tras la pista de su padre. Kalimán acepta de buena gana acompañar a Jana en su misión, y así días más tarde Kalimán, Solín y Jana Filus son depositados a orillas de la banquisa ártica en el sitio donde seis meses antes el profesor Filus iniciara su misión.

Los tres amigos inician una penosa marcha por los hielos eternos, siempre dirigiéndose hacia el norte y sorteando peligros como grietas en el hielo, osos polares, etc. Una noche un grupo de esquimales se aproxima a ellos y les roba su comida, y cuando Kalimán despierta al amanecer se lanza tras ellos y logra sorprenderlos mientras comen. Los esquimales, liderados por un hombre llamado Kapo, explican que llevan mucho tiempo aguantando hambre, les robaron sus alimentos por extrema necesidad. Kalimán decide ayudar al grupo de esquimales encontrar comida para llevar a su aldea, y desde la banquisa logra arponear un ballenato que nada cerca. Luego consigue hacer llegar al ballenato a la aldea esquimal, lo que provee de alimento a sus habitantes por muchos meses. Los esquimales le quedan muy agradecidos, pero cuando Kalimán le pide a Kapo que le sirva de guía para dirigirse al norte, el esquimal, aterrorizado, le dice que no puede acompañarlos pues en las tierras del norte reina "El Terror Blanco".

Kalimán intenta averiguar más acerca de lo que es el Terror Blanco, pero Kapo sólo le puede dar informaciones vagas: todos los que se internan en los caminos del norte mueren irremisiblemente, sus cadáveres son encontrados días después congelados y atacados por los animales. Nadie conoce exactamente la naturaleza del Terror Blanco, pero todos le temen. Inicialmente Kapo se niega a acompañar a Kalimán y sus amigos en su camino, pero eventualmente cambia de opinión y les proporciona un trineo jalado por perros. Sin embargo durante todo el camino viaja aterrorizado.

Después de un día de viaje, Kapo decide ir a revisar un grupo de trampas que colocara semanas antes para ver si algún animal ha caído en ellas. Solín decide acompañarlo, y pronto descubren a un lobo apresado. Kapo se dispone a matarlo, pero Solín lo impide e insiste en liberar al animal. Desde el primer momento una gran simpatía nace entre Solín y el lobo, que sorprendentemente deja acercar al niño sin atacarlo. Solín lo libera de la trampa, y el lobo se pierde en los campos helados. Esa noche una jauría de lobos árticos se acerca al campamento donde Kalimán y sus amigos duermen. El lobo que liberara Solín se acerca al sitio donde duerme el niño y lo despierta, y el niño se da cuenta del peligro que corren y da la voz de alarma. El lobo amigo de Solín, a quien el niño ha empezado a llamar Lucero se enfrenta al jefe de la jauría que ataca a los expedicionarios y logra vencerlo, y el resto de la jauría decide alejarse. Lucero se queda con Solín y se convierte en un miembro más de la expedición.

Al día siguiente, durante una fuerte ventisca Lucero percibe "algo" en el aire y se pierde en la noche. Poco después Kalimán y sus amigos son atacados y capturados por los kukanes, una antigua tribu nómada del norte que se creía extinguida. Feroces y sanguinarios, los kukanes usan cabellos largos y enmarañados y pieles de animales que les dan la apariencia de hombres de las cavernas. Pero lo más preocupante para Kalimán y sus amigos es que se trata de una tribu de caníbales. Inicialmente devoran los perros del trineo de Kapo, pero después se dan a la tarea de devorar a sus prisioneros, empezando por el esquimal. Kalimán no puede permitir esto, y así troza sus ligaduras y se lanza en pelea contra el grupo de kukanes. Sin embargo los enemigos son muchos, y Kalimán está a punto de ser vencido cuando Lucero regresa acompañado de la jauría de lobos que venciera anteriormente. Lucero y los lobos se lanzan contra los kukanes, y así les dan a Kalimán y a sus amigos la oportunidad que necesitan para escapar. Una vez cumplida su misión, la jauría desaparece en la noche, solo Lucero se queda acompañando a Solín.

Kapo sugiere visitar una aldea esquimal situada más al norte donde podrán descansar y obtener comida. Sin embargo cuando llegan allí descubren que todos sus moradores están muertos, congelados. No murieron de hambre, porque junto a los cadáveres descubren pescado seco listo para ser consumido. Kalimán decide investigar, y pronto descubre algo escrito en la nieve, un esquimal reporta que están siendo atacados por el Terror Blanco, aunque no da más detalles acerca de lo que esto es exactamente. En ese momento se desencadena un fuerte terremoto, uno de los movimientos de las capas polares que el profesor Filus quería investigar. La aldea esquimal entera es tragada por los hielos, y Kalimán y sus amigos tienen mucha dificultad en escapar. Sin embargo Kalimán logra rescatar una caja de pescado seco, y así los miembros de la expedición pueden comer por algunos días más.

Continúan su penosa caminata, y al atardecer del tercer día descubren una cabaña que no puede ser sino el campamento del profesor Filus. Cuando entran encuentran los cuerpos congelados de los cuatro hombres que acompañaron a Filus en su expedición. Además encuentran el diario del profesor, y así averiguan que los cuatro hombres murieron atacados por el Terror Blanco mientras Filus estaba ausente. Filus escribe además que piensa continuar solo su expedición, se dirigirá hacia el norte en busca del enemigo.

Kalimán y sus amigos no dudan en proseguir su camino hacia el norte, y un día más tarde encuentran una cueva en la que encuentran señas de la presencia de Filus meses atrás. Mientras Kalimán, Jana y Kapo investigan la cueva, Solín y Lucero se quedan afuera. De pronto Kalimán escucha un grito angustiado de Solín, y corre al exterior de la cueva: su amigo ha desaparecido. En ese momento oye también a Jana y Kapo gritar desde el interior de la cueva. Regresa sobre sus pasos, y de pronto se ve completamente sólo: el Terror Blanco ha atacado a sus amigos. De pronto percibe la presencia de un extraño enemigo a sus espaldas, se voltea y descubre un grupo de extraños seres sin ojos, vestidos con una indumentaria futurista y armados con extrañas armas que disparan sobre él. Inicialmente logra evadir el impacto de los rayos que los seres le disparan, pero eventualmente es alcanzado y descubre la naturaleza de las armas de esos seres: se trata de rayos congelantes. Poco a poco Kalimán va perdiendo movilidad y así es alcanzado por más rayos, hasta que eventualmente queda completamente congelado.

Los hombres sin ojos llevan el cuerpo de Kalimán hasta una zona en la que extrañamente existe agua en forma líquida y tiran su cuerpo allí. También los cuerpos congelados de Solín, Jana, Kapo y Lucero flotan en el extraño lago. Kalimán recupera el sentido, y por medio de intensa concentración mental logra que la circulación sanguínea de su cuerpo contrarreste el efecto de los rayos congelantes. Luego rescata a sus amigos, a los que revive por medio de intensos masajes. Kapo sugiere escapar, pero Kalimán se niega rotundamente: ahora que los hombres sin ojos los creen muertos deben aprovechar para seguirlos y descubrir sus secretos. Las huellas de los extraños seres están bien marcadas en la nieve y Kalimán y sus amigos no tienen problemas en seguirlos. Los encuentran descansando, y Kalimán decide atacarlos por medio de una gigantesca bola de nieve que lanza contra ellos. Los hombres sin ojos quedan fuera de combate instantáneamente y Kalimán logra acercarse y examinarlos más de cerca. Descubre que aunque sus cuerpos están fríos y les faltan los ojos, son seres fundamentalmente humanos.

Examinando el paraje en el que se encuentran, Kalimán descubre una vereda entre dos rocas, evidentemente la entrada al territorio de los extraños seres. Decide internarse por la vereda, y poco después se ve atacado por una colonia de extrañísimos pingüinos voladores que lo atacan a él y a sus amigos inmisericordemente. Para escapar del ataque de los pingüinos Kalimán decide internarse por una zona cubierta por una espesa neblina que desorientará a sus atacantes. Caminan envueltos en la niebla por cierto tiempo, tomados de la mano para evitar separarse, hasta que de repente la nieve cede bajo sus pies y los cinco personajes se precipitan al vacío. Caen a una rampa de nieve que no les da pie y que los saca de la zona envuelta en niebla hasta llevarlos a un sitio que bajo ningún punto de vista debería existir allí: una exhuberante selva tropical.

Kalimán y sus amigos no dan crédito a lo que ven: en medio de las heladas tierras del Ártico existe una selva exhuberante, separada del resto del mundo por una densa neblina que la convierte en una especie de invernadero. Explorando su nuevo entorno, los expedicionarios descubren que no se trata de una selva normal, existen además de plantas y animales más o menos normales como boas, felinos y frutos venenosos otros seres que ciertamente no son normales, como mamuts, pterodáctilos, hombres de las cavernas y cangrejos gigantes.

Kalimán y sus amigos son localizados por un contingente de hombres sin ojos que intenta capturarlos usando una extraña arma que emite un sonido ultrasónico. Inicialmente todos pierden el sentido, pero Kalimán se recupera rápidamente y tiene oportunidad de contraatacar y de hacer prisioneros a los hombres sin ojos, quienes resultan ser capaces de hablar su idioma. Los prisioneros se rehusan a dar mucha información acerca del sitio donde se encuentran, pero acceden a guiarlos hasta su ciudad. Sin embargo los traicionan, guiándolos hasta un paraje donde son atacados por extraños hombres-pájaro que tienen la facultad de volar. Kalimán es vencido por los extraños seres, que lo capturan a él, a Jana y a Kapo y los llevan a un lejano refugio en las alturas de una montaña cortada a filo. Solín y Lucero logran esconderse entre la vegetación y no son capturados, pero de repente se ven separados de sus amigos, y así mientras que los hombres sin ojos regresan a sus puestos de guardia, Solín y Lucero empiezan una larga caminata en la dirección en la que los hombres-pájaro se llevaron a sus amigos.

Desde el momento en el que Kalimán y sus amigos llegan al extraño mundo tropical son vigilados por un extraño ser, Cerebro, quien desde su refugio ha monitoreado cada uno de sus movimientos. Cerebro encuentra a Kalimán interesante, y así observa cuidadosamente sus acciones.

En lo alto del risco de los hombres-pájaro, más arriba de la capa de neblina, Kalimán y sus amigos deciden escapar de cualquier manera posible. Ante un Cerebro que los observa divertido Kalimán razga su capa en tiras con la que forma una cuerda a la que ata a Jana y a Kapo, y luego los tres personajes, amarrados el uno al otro, empiezan un penoso descenso por el acantilado. Cerebro ordena a un grupo de cuervos que los ataque, y así Kalimán y sus amigos tienen que apresurarse a llegar hasta la zona de la neblina. Tanto Kapo como Jana pierden pie en ocasiones, y solo el hecho de que están amarrados a sus compañeros los salva de una muerte segura. Antes de llegar al fondo, la "cuerda" que ata a Jana y Kapo a Kalimán se razga, y los dos caen al vacío sin que Kalimán pueda evitarlo. Sin embargo caen en una red que resulta ser una gigantesca telaraña y Kalimán tiene que enfrentarse a una araña gigantesca para salvarlos. Luego del enfrentamiento Kalimán usa trozos de la tela de araña para llegar hasta la base del risco. Mientras tanto, Solín es capturado por un grupo de hombres de las cavernas a pesar de los esfuerzos de Lucero para defenderlo. Es llevado a una ciudad troglodita y encerrado en un jaula, donde hace parte de una especie de zoológico que estos seres mantienen.

Cerebro decide hablar directamente con Kalimán, y su voz empieza a escucharse por la zona de la selva donde están él, Jana y Kapo. Los condena a muerte, a nadie que llegue a sus dominios se le permite vivir. A pesar de las amenazas de Cerebro, Kalimán decide regresar hacia el sitio donde los hombres-pájaro los capturaron, pues debe encontrar a Solín. En el camino son atacados por misteriosos hombres-vegetal, quienes siguiendo las órdenes de Cerebro hacen todo lo posible por matarlos. Kapo decide enfrentarse a ellos usando teas ardientes, y el incendio que se forma prueba ser un arma efectiva contra los misteriosos seres. Sin embargo el incendio pronto amenaza a Kalimán y a sus amigos, quienes solo logran escapar saltando por entre las lenguas de fuego.

Cerebro está cada vez más impresionado de las hazañas de Kalimán, y decide capturarlo vivo para examinarlo a su antojo. Para esto hace llamar a un hombre de largas barbas blancas que entra a su aposento como si estuviera hipnotizado. Cerebro se dirige a él como "profesor", y le ordena llevar a Kalimán y a sus amigos a un sitio llamado la "Ciudad de los Leopardos", donde por fin caerán en sus manos.

Una pantera negra se introduce en la ciudad de los hombres de las cavernas donde está Solín buscando comida y ataca a sus moradores indiscriminadamente. Durante el ataque y temiendo que la pantera se lanze contra los animales enjaulados del "zoológico", una mujer troglodita abre la jaula de Solín y lo deja en libertad. Sin embargo la pantera pronto se lanza contra ella. Solín decide hacerle frente al animal y atrae su atención hacia él lanzándole piedras. La pantera se lanza contra Solín, quien corre hacia un foso extremadamente profundo cavado en el centro de la aldea. La pantera salta sobre él, pero Solín se hace a un lado y la pantera cae al foso, estrellándose en el fondo. Los trogloditas se sienten muy impresionados de la hazaña de Solín y deciden hacerlo su rey. Sin embargo siguen rehusándose a dejarlo escapar.

Kalimán y sus amigos avistan al cómplice de Cerebro en lo alto de un risco. Jana y Kalimán lo reconocen inmediatamente, se trata del profesor Filus, pero en vez de parar y hablar con ellos, el profesor se lanza a una loca carrera por la selva, siempre seguido de Kalimán y sus amigos. Los lleva a una trampa, y eventualmente el suelo se abre bajo los pies de los tres amigos, quienes se ven de repente en una extraña ciudad en ruinas, la Ciudad de los Leopardos. Filus regresa a la guarida de Cerebro y observa junto a él las acciones de Kalimán a través de un monitor.

Kalimán no tiene mucho tiempo para explorar las ruinas de la fascinante ciudad: de repente se da cuenta de que están rodeados de cientos de leopardos y él y sus amigos se ven obligados a atrincherarse en las ruinas de un extraño palacio; aunque logran ponerse a salvo de los ataques de los leopardos, quedan atrapados en el edificio. Después de pasar muchas horas ahí y temiendo morir de hambre, Kapo, desesperado, se ofrece para servir como carnada a los leopardos; mientras él es devorado Kalimán y Jana podrán escapar. Kalimán obviamente no acepta esa proposición. En los salones del palacio encuentra viejas cortinas y muebles que lleva a la azotea. De los cortinajes saca hilos y de astillas de madera hace agujas, y luego se da a la tarea de coser los cortinajes de manera que forman un gigantesco globo. Quemando el resto de la madera llena el globo de aire caliente, y logra escapar con sus amigos desde el techo del viejo palacio, pasando sobre las cabezas de los leopardos y siendo arrastrados por corrientes de aire hasta la selva.

Lucero mientras tanto ha logrado localizar a Solín, y sin medir riesgos entra a la ciudad troglodita. Los cavernícolas se lanzan contra él con intenciones de matarlo, pero Solín interviene y proteje al fiel lobo. Esa noche Lucero olfatea una salida secreta de la ciudad y se la muestra a Solín, quien logra escapar.

Cerebro, quien ha estado monitoreando las acciones de Kalimán, le ordena a Filus atacarlo con rayos congelantes y llevarlo de una vez por todas a su presencia. Filus obedece como un autómata y se lanza contra los expedicionarios, consiguiendo alcanzar a Kapo y congelarlo. Kalimán y Jana, sin embargo, logran escapar, y Kalimán ataca a Filus y lo derriba de un puñetazo, coincidencialmente en un lugar que Cerebro no puede monitorear. Cuando Filus pierde el sentido, Kalimán descubre que tiene un pequeño objeto metálico incrustado en la frente. Lo extrae cuidadosamente y descubre que se trata de un receptor electrónico por medio del cual Filus recibe órdenes que van directamente a su cerebro. En ese momento Filus despierta y reconoce emocionado tanto a su hija Jana como a Kalimán. Les explica que fue capturado seis meses antes por los hombres sin ojos y llevado hasta la selva en la que se encuentran, pero no recuerda más.

Kalimán decide usar a Filus para encontrar el refugio de Cerebro, y así rompe el pequeño transmisor entre sus dedos y lo vuelve a colocar en la frente del profesor, quien deberá fingir continuar bajo las órdenes del extraño personaje. Como Kapo está congelado y no puede escapar, Kalimán le ordena a Jana que finja estar desmayada, Filus los llevará a los dos como prisioneros al refugio de Cerebro. Filus dirá que Kalimán escapó, pero éste en realidad estará vigilando, siguiéndolo de cerca. Filus dice que no recuerda dónde está el refugio de Cerebro, pero en ese momento un grupo de hombres sin ojos llega a recoger los prisioneros, y Filus y Kalimán no tienen sino que seguirlos.

Kapo y Jana son llevados a un refugio futurístico en medio de la selva y encarcelados en calabozos de cristal donde Kapo es descongelado con rayos infrarrojos. Kalimán espera fuera de las puertas del refugio, y cuando un grupo de hombres sin ojos sale a vigilar logra escabullirse al interior antes de que las puertas se cierren. Cerebro, el creador de los hombres sin ojos, los hombres pájaros, y las muchas otras creaturas misteriosas que pueblan la extraña selva en el Ártico procede a interrogar a sus prisioneros y así averigua que Jana es la hija del profesor Filus. Kalimán encuentra a Filus en uno de los pasadizos del refugio y así averigua la suerte que están corriendo sus amigos, pero no puede prolongar por mucho tiempo la entrevista porque Cerebro llama al profesor por altoparlantes: ha observado la actitud del profesor y sospecha que algo puede andar mal con su transmisor, así que decide tenderle una trampa para descubrirlo. Cuando Filus llega a su presencia, Cerebro amaga con matarlo. Filus reacciona horrorizado, y así Cerebro descubre su comedia, lo congela y procede a reemplazar el transmisor de su frente.

Kalimán, preocupado acerca de lo que le puede haber ocurrido a Solín, decide establecer contacto telepático con él. El niño ha estado vagando por la selva, evadiendo numerosos peligros siempre ayudado por Lucero. Durante la conversación telepática, Kalimán le ordena a Solín dirigirse hacia unas montañas negras, cuando llegue ahí Kalimán se reunirá con él. Además, si en su camino se encuentra con algún peligro Kalimán le pide que se comunique telepáticamente con él, así podrá darle instrucciones. Luego, Kalimán procede a intentar liberar a sus amigos y ataca a dos hombres sin ojos que vigilan la entrada de los laboratorios. Sin embargo uno de ellos alcanza a hacer sonar una alarma, y Cerebro logra localizar a Kalimán utilizando los numerosísimos monitores que están instalados en el refugio. Filus es quien termina capturando a Kalimán: creyendo que el profesor todavía está libre de la influencia del transmisor, Kalimán se acerca a él, y el profesor tiene la oportunidad de lanzarle un rayo congelante a quemarropa.

Cerebro procede a efectuar una serie de experimentos para comprobar la fortaleza física y mental de Kalimán, manteniéndolo siempre bien monitoreado. Al mismo tiempo ordena a Filus colocar transmisores en las frentes de Jana y Kapo, quienes así quedan bajo su dominio. Solín mientras tanto es capturado por los hombres-pájaro, quienes lo llevan a lo alto de su refugio en el risco desde donde intenta comunicarse telepáticamente con su maestro, pero cuando lo hace Kalimán se encuentra inconciente y no logra establecer contacto. Lucero nunca es capturado. Algunas horas después Kalimán recupera el sentido y logra escapar de uno de los calabozos de cristal haciendo un hueco circular con su anillo de diamante. Cerebro lo vigila en todo momento, pero interesado en estudiar sus acciones decide no recapturarlo por el momento. Kalimán logra llegar hasta el harem del refugio, donde encuentra a Jana sometida a la acción del transmisor. Antes de que pueda liberarla es atacado por un extraño cíclope del que apenas puede escapar. Solo entonces Cerebro lanza a sus hombres sin ojos contra él, pero para su sorpresa Kalimán salta espectacularmente ayudado con una pértiga de bambú a lo alto de una pared que separa el harem del refugio del exterior, y así logra escapar hacia la selva.

Lucero, mientras tanto, ha corrido hacia las montañas negras, y en medio de la selva logra localizar a Kalimán y le informa usando el lenguaje de las fieras de lo que ocurrió con Solín. Kalimán decide rescatar a su amigo de los hombres-pájaro y se dirige a la base del risco, donde descubre un peligroso sendero que lleva a la cima. Cerebro ordena a los hombres-pájaro buscar a Kalimán en la selva cerca a su refugio, y así Kalimán y Lucero logran rescatar a Solín sin muchos problemas. Sin embargo, cuando bajan por el sendero los hombres-pájaro regresan y los descubren. Kalimán logra vencer a sus enemigos a pedradas y llegar con Solín y Lucero hasta la base del risco, aunque no sin antes tener que enfrentarse a más de las creaturas de Cerebro, esta vez misteriosos hombres de piedra. Mientras tanto Cerebro decide continuar con sus experimentos, ordena a Jana ir a su laboratorio y allí la congela; su plan es intercambiar su cabeza con la de un mandril.

Lucero olfatea la presencia de un hombre-pájaro que tranquilo bebe el agua de un río. Kalimán lo sorprende con un dardo somnífero y así puede estudiarlo en detalle. Descubre que las alas de los extraños seres son mecánicas y están sujetas por un arnés que los hombres-pájaro se amarran en el pecho. Kalimán, preocupado por la suerte de Jana y Kapo decide despojar al hombre-pájaro de sus alas y usarlas él mismo para llegar al refugio de Cerebro lo más rápidamente posible. Lleva a Solín entre sus brazos, pero no tiene más opción que dejar a Lucero atrás. Después de aterrizar, esconde las alas en el jardín del refugio y por medio de P.E.S. descubre el terrible peligro que amenaza a Jana. Para salvarla destruye una serie de generadores eléctricos que encuentra escondidos en los jardines del refugio; con eso las cuchillas con las que Cerebro se proponía decapitar a Jana se paran a pocos milímetros del cuello de la muchacha, y el malvado ser no tiene más remedio que posponer el experimento.

Kalimán ataca a uno de los hombres sin ojos y le quita el casco que lleva: los cascos de los hombres sin ojos emiten un sonido especial de baja frecuencia con el que los misteriosos seres logran identificarse entre sí. Para introducirse al refugio sin ser detenido finge llevar a Solín prisionero, pero antes de llegar al laboratorio de Cerebro un batallón de hombres sin ojos insiste en que les entregue al niño. Kalimán decide no delatarse y les entrega a Solín, pero se queda cerca y mantiene a su amigo bien vigilado. Cuando Cerebro se entera que Solín ha sido capturado envía al profesor Filus a que lo torture para averiguar dónde se esconde su enemigo. El profesor tiene toda la intención de sacarle los ojos a Solín para obligarlo a hablar, pero Kalimán, desde su escondite, lanza un dardo somnífero a su amigo, quien queda como muerto. Filus y Cerebro asumen que el niño ha tenido un paro cardíaco a causa del pánico y lo llevan a un depósito de cadáveres. Kalimán sabe que Solín estará a salvo ahí por las próximas seis horas y decide abandonarlo temporalmente.

Cerebro ordena a Filus ir ante su presencia, y Kalimán decide seguirlo para conocer por fin al misterioso personaje. Cuando Filus llega al laboratorio de Cerebro, Kalimán lo empuja hacia adentro y se despoja de su casco. Lo que descubre es un espectáculo aterrador: Cerebro no es un ser humano, sino una máquina asombrosa que ha creado el maravilloso mundo en el que se encuentran. Mientras Kalimán lo mira estupefacto, Cerebro ríe divertido y le confiesa a Kalimán sus planes: la razón por la que han estado ocurriendo gigantescos terremotos en el casquete polar es que ha estado utilizando porderosos rayos láser para derretir millones de toneladas de hielo ártico; su propósito es provocar grandes marejadas que arrasarán las zonas costeras de todos los continentes de la Tierra. Cuando termine la hecatombe tiene intenciones de convertirse en el amo de un mundo que piensa repoblar con las creaturas que ha estado diseñando. Kalimán se repone poco a poco de la sorpresa y decide que quizás no va a tener otra oportunidad para destruir a Cerebro, así que se lanza contra él con el propósito de destruirlo. Cerebro, sin embargo, sabe defenderse y vence a Kalimán fácilmente por medio de una poderosísima descarga eléctrica que lo deja sin sentido.

Kalimán permanece muchas horas sin sentido y es llevado a una sala especial de recuperación. Durante ese tiempo Solín se repone de los efectos del dardo somnífero, pero cuando despierta se ve encerrado en el depósito de cadáveres y amenazado por una pantera que se alimenta de los restos humanos depositados allí. La pantera ataca a Solín, y el niño, desesperado lanza un llamado telepático a Kalimán. Por una vez ésto logra despertar a Kalimán, quien rompe con su cuerpo la pared de vidrio del recinto en el que se encuentra y se lanza en furiosa carrera hacia donde está su amigo. Logra llegar a tiempo, destrozar la verja del depósito y enfrentarse a la pantera, a la que vence fácilmente. Cerebro lo ha estado vigilando en todo momento y descubre que el punto débil de Kalimán es su aprecio por la vida de Solín. Kalimán y Solín intentan escapar, pero son interceptados por un gran número de hombres sin ojos que logran detenerlos con sus rayos congelantes.

Cerebro decide efectuar experimentos en ellos y los descongela en su laboratorio, pero para evitar convertirse en conejillo de indias Kalimán finge estar extremadamente debilitado y en peligro de morir. Cerebro no quiere que eso ocurra, y así los dos amigos son llevados a una sala de descanso para que se recuperen. Como no puede utilizar a Kalimán y Solín en sus experimentos, Cerebro hace llamar a Jana Filus, quien es conducida por su padre al laboratorio. Allí se le ordena entrar a un cilindro de cristal, y dentro de un extraño cilindro de cristal es reducida de tamaño y convertida en una muñeca viviente de unos pocos centímetros de altura.

Kalimán decide escapar de la sala de descanso y emite un grito ultrasónico que revienta los sensibles oídos de los hombres sin ojos que lo custodian. Se dirige entonces hacia los jardines, acompañado de Solín y buscando los generadores que proveen el refugio con electricidad. En el camino encuentra a Kapo, quien lo ataca ferozmente. Kalimán logra vencerlo y le quita el transmisor electrónico, con lo que el esquimal recupera su voluntad. Kalimán le ordena fingir que continúa dominado por Cerebro, él mismo proseguirá en su misión de encontrar los generadores. Regresa al refugio de Cerebro, pero allí pronto es descubierto por los sensores y monitores instalados por doquier. Esto a Kalimán no parece importarle, y aún siendo perseguido localiza uno de los altoparlantes por los que sale la voz de su enemigo y causa un corto circuito que se propaga hasta el refugio de Cerebro. Con esto la máquina queda incomunicada del resto de su refugio, y mientras que Cerebro tiene que ocuparse de reparar los desperfectos, Kalimán tiene tiempo de localizar a la empequeñecida Jana, a la que volver a su estado natural invirtiendo la polaridad de la máquina con la que fue reducida de tamaño. Los hombres sin ojos, mientras tanto, se encuentran en un estado catatónico, no están en condiciones de hacer nada si Cerebro no se los ordena directamente.

La ferviente actividad de Cerebro intentando reparar el corto circuito hace que la pila atómica que hace funcionar su mecanismo se desgaste, y momentos antes de quedar inactivado ordena al profesor Filus venir a su encuentro y reemplazarla. Esto da a Kalimán momentos preciosos durante los cuales encuentra los esbozos que sirvieron para construir la asombrosa máquina al igual que planos del refugio. Mientras tanto, Jana recupera su tamaño normal y Kalimán destruye el transmisor que domina su voluntad. El esquimal Kapo logra reunirse con ellos. Para evitar que la muchacha sea esclavizada de nuevo, Kalimán la hipnotiza, ahora Jana sólo obedecerá sus órdenes mentales. No tiene tiempo de hacer lo mismo con Kapo, pues en ese momento la voz de Cerebro vuelve a escucharse por el refugio y los hombres sin ojos se lanzan en persecución de los fugitivos.

Kalimán ordena a Jana y Kapo que aparenten continuar dominados, él mismo escapará con Solín para formular un plan de ataque. Con esto en mente se lanza hacia los jardines en busca de las alas de hombre-pájaro que dejara escondidas tiempo atrás y remonta el vuelo con Solín a sus espaldas. Pronto son descubiertos por un grupo de hombres-pájaro que se lanzan contra ellos. Sobreviene una feroz batalla aérea, y Kalimán y Solín solo pueden escapar de sus perseguidores internándose en la niebla que rodea la fantástica selva de Cerebro. Los hombres-pájaro dejan de perseguirlos, pues tienen miedo de los moradores de esos parajes, seres a los que llaman cadáveres vivientes.

Cerebro decide proseguir con los experimentos sobre Jana Filus que Kalimán interrumpió y le ordena al profesor Filus llevarla a su presencia. Pronto se da cuenta de que la muchacha está hipnotizada, y sorprendido constata que ni aún un transmisor nuevo consigue hacerla reaccionar. El estado de ánimo de Jana no permite la realización de los experimentos, e intentando hacerla reaccionar Cerebro solo consigue hacer que pierda el sentido. La muchacha es llevada entonces a las salas de descanso, los experimentos de Cerebro deberán ser pospuestos de nuevo.

Kalimán y Solín se encuentran de nuevo en los hielos eternos del Ártico. En una cueva Kalimán estudia los planos que robara del refugio de Cerebro y descubre la fuente de energía que alimenta toda la instalación: una serie de generadores eléctricos escondidos entre los hielos. Ensimismado en su lectura no se da cuenta que misteriosos seres lo rodean, los cadáveres vivientes, quienes eventualmente se lanzan contra ellos. Los misteriosos seres resultan ser inmunes al dolor y muy numerosos, y aunque Kalimán se bate valientemente eventualmente cae vencido por gases asfixiantes. Lo llevan ante su jefe, quien explica que Cerebro convirtió sus cuerpos en carroña viviente durante sus experimentos sobre seres vivos. Solín intenta explicarles a los misteriosos seres que también ellos son enemigos de Cerebro, pero los cadáveres no entienden razones y condenan a Kalimán y a Solín a morir congelados en un calabozo de paredes de hielo horadado en la tierra. La loza que cubre la entrada pesa muchas toneladas y Kalimán no logra moverla, así que para escapar Kalimán decide fingir estar muerto por medio del actus mortis, a Solín le hace presión en la nuca de manera que también él aparenta haber fallecido. Cuando los cadáveres vivientes lo sacan a él y a Solín del foso, Kalimán revive y se lanza contra el jefe. Teniéndolo dominado logra convencerlo de que en realidad luchan por lo mismo, y antes de alejarse Kalimán hace prometer a los cadáveres que si alguna vez les manda un mensaje vendrán en su ayuda para acabar de una vez por todas con el poder de Cerebro.

Mientras tanto, en el refugio, Jana Filus sale del trance hipnótico en el que la sumiera Kalimán cuando éste cae sin sentido ante los ataques de los cadáveres vivientes. Kapo ha estado vigilándola y destruye en sus manos el nuevo transmisor que Cerebro ha instalado en la frente de la muchacha, quien así recobra su voluntad. Kapo le recomienda continuar fingiendo, pero cuando Cerebro le ordena al profesor Filus extirparle los ojos a Jana pues "es tonta a causa de esos tumores que tiene en la cara", la muchacha no puede dejar de reaccionar y grita aterrorizada delatándose. Cerebro le inyecta un calmante y decide estudiar en ella las debilidades humanas. Horas más tarde Jana recupera el conocimiento en un cubículo de cristal en el que también hay una pequeña esfera. Jana no puede reprimir su curiosidad y levanta la pequeña esfera del piso, sin saber que todo está siendo monitoreado por Cerebro, quien cree que tocar la esfera antes de que ésta represente algún peligro es un ejemplo de la estupidez humana. El cubículo empieza entonces a llenarse de agua, y Jana corre peligro de morir ahogada. Kapo, quien cuidadosamente ha estado observando todo desde lejos decide intervenir y romper las paredes del cubículo de cristal, pero con esto también él se delata, es capturado por los hombres sin ojos y es reducido de tamaño en la cámara de reducción. Jana termina siendo rescatada por hombres de Cerebro, quien no quiere que ella muera aún.

Kalimán y Solín se dirigen al sitio donde según el plano que tienen se encuentra uno de los generadores de electricidad del refugio de Cerebro, pero encuentran que este se encuentra muy vigilado por un grupo de hombres sin ojos. Kalimán se lanza al ataque, confundiendo a sus enemigos con ventriloquía, bolas de nieve, etc. Eventualmente grita con todas sus fuerzas causando un poderoso derrumbe, y toneladas de nieve caen sobre el generador de Cerebro, destruyéndolo. Al mismo tiempo en el refugio Cerebro se dispone a descongelar una gran parte de la capa de hielo del norte de Groenlandia para causar la primera marejada que sumergirá grandes partes de la tierra bajo el mar, pero tiene que posponer su plan cuando descubre que no dispone de la suficiente electricidad para esto. Los hombres sin ojos lo informan de que Kalimán fue el causante del desastre, y Cerebro, furioso, descubre así que su enemigo no fue muerto por los cadáveres vivientes. Decide contraatacar, y siguiendo una sugerencia del profesor Filus se vale de los amigos de Kalimán, Jana y Kapo, para atraer a Kalimán al refugio y capturarlo.

Kalimán y Solín regresan en un trineo motorizado al lindero de la selva tropical, y poco tiempo después son localizados por el lobo Lucero. De repente la voz de Cerebro se escucha en la selva: la máquina amenaza con matar a Jana y a Kapo si Kalimán no se entrega en su refugio antes de una hora. Kalimán encomienda entonces una peligrosa misión a Solín: acompañado por Lucero deberá regresar a las tierras de los cadáveres vivientes y convencerlos de que es tiempo de luchar contra Cerebro por su libertad.

Mientras tanto, en el refugio Filus organiza los preparativos para recibir a Kalimán, y batallones de hombres sin ojos y hombres-pájaro son apostados en todas las entradas. Cerebro a su vez decide iniciar su ataque a las ciudades costeras del mundo utilizando la energía de un generador auxiliar. Además conecta los cañones de rayos láser responsables de los deshielos y los terremotos a un sistema autónomo: dispararán automáticamente cada seis horas, y las marejadas que producirán tendrán efectos más y más pronunciados con el correr del tiempo a medida que el nivel del mar suba.

Solín llega sin problemas a las cuevas de los cadáveres vivientes, pero cuando éstos se enteran de que Kalimán no tiene armas se niegan a acudir en su ayuda. Solín demuestra entonces sorprendentes cualidades de orador, y por medio de argumentos que los cadáveres vivientes tienen dificultad en refutar termina por convencerlos de que es tiempo de pelear por su libertad o morir en el intento. Así arengados por Solín, los cadáveres vivientes se lanzan a una loca carrera para llegar pronto a las puertas del refugio de Cerebro y evitar que Kalimán sea capturado.

De camino al refugio de Cerebro Kalimán se detiene para recoger piedras imanadas que descubriera en otra ocasión. Cargado con ellas se aproxima al centro de operaciones de su enemigo, donde una vez cumplido el plazo de una hora se muestra a los monitores del personaje. Inmediatamente Cerebro lo descubre lanza a un batallón completo de hombres-pájaro contra él con órdenes de matarlo. Kalimán, quien habiendo utilizado ya los arneses de esos seres conoce bien su mecanismo, se defiende de sus enemigos con las piedras imanadas: las lanza contra ellos y el magnetismo destruye el mecanismo de sus arneses; en consecuencia los hombres-pájaro caen del cielo como si estuvieran siendo abaleados. Cerebro lo observa todo, estupefacto, desde su refugio. Kalimán, quien está dando tiempo a Solín y a los cadáveres vivientes de llegar, exige entonces a Cerebro que muestre a sus compañeros, si no él mismo no se entregará. La máquina accede, y Jana y el reducido Kapo son llevados a lo alto de una azotea donde Kalimán puede verlos. Cerebro, harto de perder tiempo, insiste en que ahora sí Kalimán debe entregarse, y Kalimán no tiene más remedio que dirigirse a la entrada del refugio donde espera ser capturado y probablemente muerto.

En ese momento aparecen Solín y el ejército de cadáveres vivientes, quienes inician una feroz lucha contra los hombres sin ojos. Los cadáveres, siendo invulnerables a los efectos de los rayos congelantes tienen una gran ventaja sobre sus enemigos y terminan imponiéndose sobre ellos. Kalimán mientras tanto mantiene abierta la puerta principal del refugio, y decenas de cadáveres vivientes se adentran en los corredores, siempre batallando hombres sin ojos. Kalimán termina por descomponer el mecanismo de la puerta, y dejándola abierta se lanza en busca de Jana y Kapo, quienes están en peligro inminente de morir asesinados por los hombres sin ojos que los vigilan. Logra impedir ésto, y poco después, en los corredores del refugio se encuentra con el profesor Filus, le quita el transmisor de la frente y con eso le devuelve su propia voluntad. Luego se lanza en busca de Cerebro.

La poderosa máquina ha estado observando todo desde su laboratorio y lanza un gigantesco robot contra Kalimán con órdenes de matarlo. Kalimán logra imponerse luego de una lucha feroz, pero Cerebro logra aprisionarlo a él y a sus amigos en una sala que no tiene salidas. Kalimán no tiene ninguna intención de dejarse vencer, y encontrando en una esquina una manguera contra incendios, procede a inundar el laboratorio de Cerebro a través de los conductos que llevan los cables de electricidad. El agua prueba ser un arma potente contra la poderosa máquina, y amenazado por cortos circuitos que se extienden por su laboratorio Cerebro no tiene más remedio que salir a los corredores. Convencido de que las muchas armas que oculta su mecanismo vencerán a Kalimán, Cerebro decide enfrentarse con él de una vez por todas en una lucha cuerpo a cuerpo. Kalimán acepta el reto, y una feroz lucha empieza entre los dos. Kalimán tiene buen cuidado de evadir los rayos eléctricos y los ocho tentáculos de Cerebro, aunque no puede evitar ser alcanzado un par de veces. Es entonces cuando lanza contra él su arma secreta, las piedras imanadas que recogiera de camino al refugio. El efecto del magnetismo sobre Cerebro es inmediato, y la asombrosa computadora poco a poco pierde la capacidad de coordinar sus movimientos. Esto le da a Kalimán la oportunidad que busca y logrando acercarse al centro del mecanismo de la máquina le quita la pila atómica que le da su energía. Con esto Cerebro queda inutilizado.

Los hombres sin ojos caen inmediatamente en un estado catatónico y son vencidos fácilmente por los cadáveres vivientes, quienes emocionados por haber alcanzado su libertad los concentran en un sitio específico de los jardines donde mantienen su vigilancia. Kapo es conducido a la cámara de reducción, y allí recupera su tamaño normal. Mientras tanto Kalimán examina los laboratorios de la poderosa máquina y descubre el mecanismo que activa los rayos láser cada seis horas; preocupado se pone en el trabajo de encontrar una manera de detener este peligro, el verdadero Terror Blanco.

El profesor Filus, mientras tanto, se comporta de una manera muy extraña: aún habiendo sido liberado de la influencia del transmisor eléctrico en su frente va a escondidas al sitio donde Cerebro yace desactivado y procede a colocarle una nueva pila atómica! Lucero es quien descubre la traición del profesor, y rápidamente regresa donde está Solín y le jala la pierna del pantalón tratando de indicarle que lo siga. Solín obedece extrañado y así descubre a Filus reparando la extraña máquina. Se dispone a regresar con Kalimán para avisarle, pero en ese momento Cerebro vuelve a la vida y se lanza contra el niño. Lucero intenta defender a su amigo pero es muerto por un rayo eléctrico que lanza la poderosa máquina. Los tentáculos de Cerebro apresan a Solín, quien grita desesperado llamando a Kalimán. Éste lo oye desde los laboratorios y se lanza en su ayuda acompañado de Jana y Kapo. Cerebro sin embargo logra regresar a sus laboratorios llevándo a Solín prisionero, mientras Filus engaña a Kalimán conduciédolo a un sitio distinto hacia donde dice huyó la extraña máquina, a un lugar apartado del refugio donde empuja a Kalimán, Jana y Kapo a un profundo foso donde quedan de nuevo prisioneros. Kalimán, y especialmente Jana Filus no pueden entender las razones por las que su amigo y padre el profesor Filus los traicionó tan vilmente.

Desde su laboratorio Cerebro decide acabar con la amenaza de los cadáveres vivientes y lanza un rayo eléctrico contra ellos que los destruye junto a sus prisioneros, cientos de hombres sin ojos que Cerebro dice ya no necesitar. Los hombres-pájaro sí son reactivados, y se les ordena reanudar la vigilancia del refugio. Kalimán en su prisión decide comunicarse telepáticamente con Solín y ordenarle que busque el control que abre la puerta en lo alto del foso. Solín logra localizarlo, y sin que ni Cerebro ni Filus se den cuenta abre la puerta de donde están Kalimán, Jana y Kapo. Kalimán escapa saltando desde los hombros de Kapo hasta la puerta, y luego ayuda a sus amigos con una cuerda. Cerebro mientras tanto ordena a Filus que mate a los prisioneros, y cuando éste se acerca al foso Kalimán y sus amigos deben esconderse en un cuarto que no conocen para evitar ser descubiertos. Para su sorpresa descubren allí, encerrado en un calabozo y muy maltrecho por muchos meses de malos tratos, nada menos que a otro profesor Filus, quien inmediatamente reconoce a su hija Jana y a Kalimán.

El nuevo profesor Filus explica que el otro, el hombre que traicionara a Kalimán, es en realidad Eric Flint, un genio de la ciencia alemana que viéndose perseguido decidió refugiarse en las tierras del Ártico y construir allí un refugio secreto ayudado por esquimales a los que esclavizó. Flint es el creador de Cerebro y de los cañones de rayos láser que ahora amenazan la Tierra. Cuando el verdadero profesor Filus cayó en manos de los hombres sin ojos durante su expedición para explicar los misteriosos terremotos polares, Flint, temiendo que alguien pudiera venir a buscarlo a las tierras árticas decidió suplantarlo utilizando una máscara de plástico idéntica a la cara de Filus. Sin embargo Cerebro, la creación de Flint, probó ser más astuto que su creador y terminó apoderándose de su voluntad, obligándolo a obedecer sus órdenes por medio del transmisor electrónico en su frente.

Kalimán decide hacerle frente al falso profesor Filus y cae sobre él desenmascarándolo. Flint es despojado de sus ropas y a amarrado, y Kapo queda encargado de vigilarlo usando un arma de rayos congelantes de uno de los hombres sin ojos. El verdadero Filus se viste con las ropas del alemán y procede a tomar su lugar, y cuando llega al laboratorio de Cerebro la extraña máquina le franquea el paso sin sospechar el engaño. Ésto es lo que ha estado esperando Kalimán, quien entra detrás de Filus al laboratorio y logra llegar así hasta Cerebro. Habiendo tenido una oportunidad de estudiar a fondo el laboratorio de Cerebro, Kalimán sabe que existe un mecanismo que puede destruir el refugio, y amenaza a Cerebro con utilizarlo. La máquina ríe divertida, y explica a Kalimán que aún si destruye el refugio nada impedirá ya que los rayos láser sigan derritiendo miles de toneladas de hielo; el Terror Blanco continuará amenazando la Tierra aún si Cerebro mismo es destruido.

Mientras tanto Flint aprovecha un descuido de Kapo para atacarlo y escapar, y se refugia en un cubículo secreto a prueba de incendios escondido en alguna parte del refugio. Utilizando un mecanismo que él mismo instaló cuando construyó los laboratorios activa un sistema de autodestrucción del refugio de Cerebro, e inmediatamente se producen una serie de descargas eléctricas que producen un gigantesco incendio. En el laboratorio, Cerebro es alcanzada por las descargas justo cuando Kapo regresa corriendo a informar de la fuga de Flint, y bajo peligro de muerte, Kalimán, Solín, Jana, Kapo y el profesor Filus se tienen que lanzar a la fuga a través de las llamas que consumen el refugio. En su camino descubren a Flint, quien desde su refugio a prueba de incendios contempla todo divertido, pero no tienen tiempo de atacarlo. El mecanismo de Cerebro no resiste la serie de explosiones y queda inutilizado. En el exterior una serie de descargas eléctricas afecta los arneses de los hombres-pájaro, que caen del cielo estrellándose contra el suelo. Los mecanismos que creaban la niebla que mantenía la temperatura en el interior del "invernadero" tropical también dejan de funcionar, y los helados vientos del Ártico empiezan a penetrar hasta lo más profundo de la misteriosa selva. Cuando el incendio amaina, Eric Flint sale de su refugio y se dirige a los laboratorios de Cerebro a investigar lo que ha sucedido allí. Descubre a Cerebro aparentemente inutilizado, pero cuando se dispone a salir descubre que está equivocado: Cerebro, aunque a punto de dejar de funcionar, todavía logra mover sus tentáculos. La última acción de la extraña máquina es agarrar a su creador por el cuello y estrangularlo. Después tanto Cerebro como Flint dejan de existir.

Kalimán había descubierto durante su estudio de los planes del refugio la localización de los cañones láser que están causando los terremotos y los deshielos, y se dirige hacia allí dejando a sus amigos en un lugar seguro. Justo antes del próximo disparo hace girar el cañón láser sobre su propio eje y dirige el disparo hacia las instalaciones del refugio de Cerebro y hacia la base del cañón mismo, con esto derrite el hielo sobre el que el cañón está instalado y consigue que éste se hunda en el mar, con lo que destruye la amenaza del Terror Blanco. Kapo regresa a su aldea esquimal y se despide de sus amigos efusivamente, y Kalimán, Solín, Jana y el profesor Filus prosiguen su camino hacia el sur. Eventualmente son rescatados del borde de la banquisa ártica por un barco que los lleva de vuelta a la civilización.

EPISODIOSEditar

  • 201-244 en México (1969)
  • 191-234 en Colombia (1979)

CREADORESEditar

  • Original de
    • Rafael Navarro Huerta
    • Modesto Vásquez González
  • Guionista
    • Héctor González Dueñas (Víctor Fox)
  • Dibujo
    • Cristóbal Velásquez (Crisvel)

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